Redacción / Quintana Roo Ahora
La fiebre por los conciertos de BTS en la Ciudad de México ya no solo se mide en filas virtuales o fechas agotadas en minutos, sino en cifras que rozan lo absurdo. Tras consumirse la preventa para varias presentaciones del BTS World Tour “ARIRANG” en el Estadio GNP Seguros, el mercado de reventa comenzó a operar con precios que superan, en algunos casos, los 120 mil pesos por un solo boleto.
En plataformas secundarias y no oficiales como Viagogo, este 23 de enero se reportaron costos que reflejan el nivel de especulación alrededor del grupo surcoreano: entradas en la Sección 9 ofrecidas hasta en 121,992 pesos; en la Sección 21 entre 59,679 y 121,992 pesos; en la VE10 en 49,732 pesos; mientras que en zonas como NA11A y NA13C los precios rondaban los 34,121 y 28,418 pesos, respectivamente. Cifras que, más que un acceso a un concierto, parecen el precio de un automóvil usado.
El contraste es brutal si se compara con los costos oficiales. De acuerdo con OCESA y Ticketmaster, los boletos se vendieron en rangos que iban desde 1,767 hasta 13,330 pesos con cargos incluidos, mientras que los paquetes VIP alcanzaban un máximo de 17,782 pesos. Todos, bajo la condición de disponibilidad y venta exclusiva en la plataforma autorizada.
La diferencia entre el precio real y el inflado en reventa ha encendido el debate en redes sociales, donde miles de fans exigen medidas más duras para frenar un negocio que se aprovecha de la escasez y de la ansiedad colectiva por ver a la banda. No es solo un asunto de mercado: en la Ciudad de México, la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos establece en su Artículo 33 que la reventa está prohibida.
A ello se suma otro riesgo: el de las estafas. Al tratarse de sitios no oficiales, no existe garantía de que los boletos sean auténticos o válidos para ingresar al recinto. En medio de la expectativa desbordada por BTS, la búsqueda de entradas se ha convertido no solo en una carrera contra el tiempo, sino en un campo minado para el bolsillo y la confianza de los seguidores.

