enero 9, 2026
d9609ba3-18ec-4664-a0e7-a8a7042950f7

Redacción / Quintana Roo Ahora

Chiapas.– El caso de Deysi “N”, una niña de apenas 10 años de edad que se encuentra en estado grave tras dar a luz en San Cristóbal de las Casas, ha generado una fuerte indignación social y ha puesto nuevamente en el centro del debate el problema del embarazo infantil y la violencia sexual en la entidad.

La menor ingresó a un nosocomio acompañada por un joven de 18 años que afirmó ser su esposo. Actualmente, permanece internada en el Hospital de las Culturas, donde uno de los médicos, al detectar la gravedad del caso, dio aviso inmediato a las autoridades. Tras la denuncia, el individuo que se presentó como su pareja desapareció, lo que ha generado incertidumbre sobre su paradero y su posible responsabilidad penal.

De acuerdo con el parte médico, el estado de salud de la niña es grave y su pronóstico es poco alentador, ya que su cuerpo no contaba con el desarrollo físico necesario para enfrentar un parto. La menor pesa menos de 40 kilogramos y mide aproximadamente 1.20 metros. Entre las lesiones más severas se reportan el aplastamiento de la vejiga y la uretra, así como daños extensos en distintos tejidos internos. El recién nacido también presenta diversas complicaciones de salud.

La Fiscalía General del Estado de Chiapas informó que mantiene activa la búsqueda del joven que dijo ser pareja de la menor, quien podría enfrentar cargos por abuso sexual y violación, delitos que en este tipo de casos son considerados de extrema gravedad.

Especialistas señalan que el embarazo infantil y adolescente, que ocurre entre los 10 y 19 años de edad, en su mayoría no es planeado y, particularmente en menores de 15 años, suele estar vinculado con violencia sexual. En México, la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), vigente desde 2016, es el principal mecanismo para atender esta problemática; sin embargo, carece de presupuesto suficiente para su aplicación efectiva en todas las entidades federativas.

A ello se suma la falta de estrategias permanentes de información y difusión sobre educación sexual integral, así como la ausencia de estos contenidos en los programas de educación básica, lo que dificulta el acceso a métodos anticonceptivos, especialmente para niñas y adolescentes de comunidades rurales.

En Chiapas, estado de origen de Deysi, los nacimientos en madres de entre 10 y 19 años se mantienen por encima del promedio nacional, colocándolo como la entidad con la tasa de fecundidad global más alta del país. De acuerdo con un informe del Observatorio de Mortalidad Materna en México, la necesidad insatisfecha de acceso a métodos anticonceptivos alcanza el 16.3 por ciento en la entidad, mientras que a nivel nacional se sitúa en 11.1 por ciento, evidenciando una grave brecha en materia de salud sexual y reproductiva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *