enero 31, 2026
Poblanos celebraron a San Antonio de Padua (santo del amor y las cosas pérdidas) en su templo.

PUEBLA, PUEBLA, 13JUNIO2022.- Feligreses poblanos acudieron al templo de San Antonio de Padua para celebrar al santo del amor y de las cosas perdidas. FOTO: MIREYA NOVO/ CUARTOSCURO.COM

Redacción/Quintana Roo Ahora

Chetumal.— La Iglesia católica en el sur de Quintana Roo emitió una alerta preventiva dirigida a sacerdotes, personal administrativo y fieles, ante un intento de extorsión telefónica detectado en días recientes.

De acuerdo con la información difundida, una secretaria parroquial recibió una llamada en la que el interlocutor se identificó falsamente como “el padre Juan Carlos”, asegurando comunicarse desde el Obispado de Cancún. Durante la conversación, el sujeto afirmó que llegarían dos supuestos paquetes relacionados con trámites sacramentales y exigió el depósito inmediato de 98 mil pesos para poder liberarlos.

La autoridad eclesiástica advirtió que este hecho presenta características claras de un intento de extorsión, ya que se recurrió al uso indebido de nombres, cargos e información religiosa con la finalidad de generar presión, urgencia y confusión.

En un comunicado oficial, se precisó que la Iglesia no realiza solicitudes económicas por vía telefónica ni mediante mensajes, y que cualquier trámite o requerimiento se gestiona exclusivamente a través de los canales oficiales establecidos.

Asimismo, se señaló que esta alerta se emite de manera preventiva, ya que existe información disponible en redes sociales sobre actividades y logística de sacerdotes, particularmente en el contexto de las exequias del obispo, evento que congrega a diversos presbíteros y que podría ser aprovechado por personas ajenas para cometer fraudes.

Ante esta situación, se exhortó a secretarias parroquiales, personal administrativo y fieles a mantenerse atentos, no proporcionar datos personales o institucionales, no realizar depósitos ni transferencias y reportar de inmediato cualquier llamada sospechosa tanto a las autoridades correspondientes como a sus superiores inmediatos.

La Iglesia reiteró su llamado a la prevención, a la verificación de la información y a la comunicación oportuna como medidas fundamentales para proteger a la comunidad y evitar ser víctima de prácticas delictivas.