enero 9, 2026
Paso En Falso

Paso en Falso

Hay decisiones que no sorprenden, pero sí confirman. La Suprema Corte de Justicia de la Nación volvió a enviar un mensaje claro al validar, en noviembre pasado, las acciones de inconstitucionalidad 89/2025 y 91/2025: la elección de magistrados por listas es constitucional, aunque vacíe de contenido la promesa del voto directo. Ese precedente, trasladado ahora a Quintana Roo, da un inicio de año con una no grata noticia, esto garantiza que Heyden Cebada Rivas permanezca como magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, pese a las polémicas que arrastra y a una reforma judicial que decía apostar por la democratización.

El razonamiento es tan técnico como funcional al poder. Si los magistrados fueron electos en planilla, todos obtuvieron “la misma votación” y, por tanto, la presidencia no puede definirse en las urnas. Así, la decisión regresa al mismo círculo cerrado: los propios magistrados eligen a su presidente. Bajo ese esquema, la ciudadanía queda fuera y la continuidad queda dentro. Electo en septiembre de 2025, la ley local permite que Heyden Cebada permanezca cuatro años en el cargo, con posibilidad de reelección por otros cuatro, es decir, hasta 2033. Ocho años en la cúspide judicial sin haber recibido un solo voto directo para ese puesto.

Ni siquiera las voces críticas dentro de la Corte lograron mover la aguja. Lenia Batres Guadarrama e Irving Espinosa Betanzo advirtieron que el modelo contradice el espíritu democrático de la reforma. Incluso el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, reconoció que los periodos prolongados de presidencias judiciales chocan con la Constitución. Bajo el argumento de la “libertad de configuración legislativa”, la forma volvió a vencer al fondo.

El detalle fino revela el tamaño del blindaje. Las acciones 99/2025 y 100/2025, promovidas por la CNDH se dirigieron contra leyes orgánicas y no contra las constituciones locales reformadas. Un “error” que allanó el camino para validar todo el entramado. Así opera la maquinaria política: comete pifias estratégicas, guarda silencios convenientes y protege a los suyos. La reforma judicial prometía abrir el Poder Judicial; hoy lo que vemos es su cierre corporativo, funcionando a la perfección.

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