Redacción / Quintana Roo Ahora
Quintana Roo.- Durante el año 2025, al menos 3 mil 442 negocios en Quintana Roo cerraron de manera definitiva, afectando a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y declaraciones del dirigente de Empresarios por Quintana Roo, Sergio León Cervantes.
El análisis de los datos oficiales revela que el cierre masivo de unidades económicas no obedece a una sola causa, sino a una combinación de factores que han deteriorado el entorno empresarial en la entidad. Entre los principales se encuentran el aumento de las extorsiones, la falta de acceso a financiamiento, una elevada carga fiscal y, en el caso de micro y pequeñas empresas, el fallecimiento de propietarios, especialmente en negocios familiares.
Estas condiciones adversas provocaron la pérdida de más de 34 mil empleos formales, lo que representa un impacto significativo en la economía local y en la estabilidad laboral de miles de familias quintanarroenses, según reporta el Inegi.
La estructura empresarial del estado muestra que más del 90 % de las unidades económicas son microempresas, con menos de 10 trabajadores, lo que las vuelve particularmente vulnerables ante crisis prolongadas, incrementos de costos y problemas de seguridad.
El sector restaurantero figura entre los más afectados. Representantes del ramo estiman que más de mil restaurantes cerraron operaciones durante 2025. Al respecto, Julio Villarreal Zapata advirtió que la situación se ha agravado por la disminución en la afluencia turística y la pérdida del poder adquisitivo de la población, factores que han reducido el consumo interno.
Asimismo, anticipó que el panorama para 2026 seguirá siendo complicado, debido a los incrementos previstos en el salario mínimo y al impacto de la carga fiscal, lo que podría dificultar aún más la competitividad y sostenibilidad de los negocios.
Ante este escenario, expertos y líderes empresariales han coincidido en la necesidad de fortalecer la unidad del sector productivo, impulsar la capacitación y explorar nuevos mercados que permitan generar sinergias para enfrentar los retos económicos y de seguridad.
La incidencia de extorsiones en Quintana Roo, que afecta tanto a pequeños comercios como a empresas medianas y grandes, se mantiene como una de las principales preocupaciones del sector empresarial, que insiste en la urgencia de mejorar la seguridad y la certidumbre jurídica para propiciar un entorno más favorable a la inversión y al empleo.
