Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún, Quintana Roo.— Mientras los homicidios dolosos registraron una disminución del 72.2 por ciento en enero de 2026 en comparación con el mismo mes de 2025, los delitos relacionados con narcomenudeo mostraron un incremento del 29.5 por ciento en el mismo periodo, de acuerdo con cifras recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Las estadísticas oficiales indican que los asesinatos pasaron de 36 casos en enero de 2025 a 10 en enero de 2026. En contraste, las carpetas de investigación por narcomenudeo aumentaron de 210 a 272.
Mercado local en expansión
Especialistas en derecho consultados señalaron que la reducción en homicidios no necesariamente implica una disminución estructural del fenómeno delictivo, sino un posible reacomodo entre células criminales que operan en el mercado local de estupefacientes.
Un litigante, que solicitó el anonimato, explicó que el problema del microtráfico en Cancún se arraigó desde principios de siglo.
“El aeropuerto era solo un trampolín para el tránsito de droga hacia Europa, pero en algún momento el producto se quedó aquí. Surgieron las llamadas narcotienditas y esas sustancias comenzaron a afectar a nuestros jóvenes. Gradualmente se expandió como la humedad y ahora vemos las consecuencias: una ciudad con alto índice de adicciones y numerosos ilícitos ligados a la comercialización de narcóticos”, expuso.
Otro experto en derecho penal sostuvo que la violencia registrada en el destino turístico está vinculada directamente con actividades de microtráfico. Si bien reconoció acciones institucionales para combatir este delito, consideró que los esfuerzos han sido insuficientes para frenar su expansión.
Inquietud en colonias populares
Un sondeo realizado entre habitantes de colonias como Paraíso Maya y la Región 101 reflejó preocupación por el crecimiento de puntos de venta clandestinos y su impacto en la vida cotidiana, especialmente entre adolescentes.
“Se nota mayor presencia de expendios clandestinos; casi todos los días leemos o escuchamos sobre ejecuciones o agresiones vinculadas con la droga. Lo más lamentable es que muchas víctimas son muchachos, por eso debemos estar más atentos con nuestros hijos”, expresó Liliana, residente de la zona.
Padres de familia coincidieron en que la preocupación no solo responde al contexto nacional en materia de seguridad, sino también a episodios recientes asociados con disputas locales por el control del narcomenudeo.
Aunque la caída en homicidios representa un indicador positivo en el corto plazo, especialistas advierten que el aumento sostenido en delitos relacionados con la venta de drogas podría mantener latente el riesgo de nuevos episodios de violencia si no se atienden las causas de fondo.

