Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún.– Más de cinco mil detenciones, miles de dosis de droga aseguradas, armas decomisadas y una reducción que supera el 60% en homicidios dolosos: las cifras que presume la Policía Cancún en siete meses de estrategia operativa suenan contundentes. La pregunta inevitable es si esos números se traducen en una percepción real de mayor seguridad para la ciudadanía.
De acuerdo con el informe oficial, del 16 de julio de 2025 al 16 de febrero de 2026, los robos en general disminuyeron 31.32%, el robo a comercio 53.97% y los homicidios dolosos 60.84% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Reducciones de esa magnitud no son menores. Sin embargo, vale la pena preguntarse qué metodología se utilizó para medir estos descensos y si existe información pública verificable que permita contrastar los datos.
En materia de narcóticos, se reporta el aseguramiento de 33 mil 861 dosis, entre ellas 17 mil 485 de cannabis y 11 mil 588 de cristal. Además, se decomisaron mil 123 artefactos delictivos, incluidas 59 armas cortas y ocho armas largas. También se habla de 41 vehículos recuperados con reporte de robo y 133 motocicletas en la misma condición. Las cifras, nuevamente, son elevadas. Pero la ciudadanía sigue reportando asaltos, extorsiones y balaceras en distintas zonas de la ciudad.
Uno de los puntos que más destaca la autoridad es la detención de nueve “objetivos prioritarios” identificados en el Atlas Delictivo Estatal. Se trata, aseguran, de un golpe estratégico a estructuras criminales. La duda es si estas capturas han desarticulado realmente redes completas o si, como ha ocurrido en otras ocasiones, los espacios son ocupados rápidamente por nuevos operadores.
En total, se realizaron cinco mil 292 detenciones, de las cuales mil 230 corresponden a delitos del fuero común y federal. Aquí surge otra interrogante: ¿cuántas de esas detenciones terminaron en vinculaciones a proceso y sentencias firmes? Porque detener no siempre equivale a desmantelar de fondo la operación delictiva.
La narrativa oficial habla de “resultados contundentes” y de una “disminución tangible” de la incidencia delictiva. Pero más allá del boletín, el termómetro real está en la percepción ciudadana. ¿Usted siente que Cancún es hoy más seguro que hace siete meses? ¿Cree en las cifras que se presentan o considera que aún falta mayor transparencia y rendición de cuentas? La discusión está abierta.

