Redacción / Quintana Roo Ahora
El empresario tecnológico Elon Musk respondió con ironía a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, luego de que la mandataria informara que su equipo jurídico analiza posibles acciones legales en su contra por declaraciones difundidas en la red social X. En una de sus publicaciones, el magnate afirmó que la presidenta “está violando mis derechos humanos”, acompañando el mensaje con un emoji de risa.
La controversia se desató tras el abatimiento de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, en un operativo realizado el 22 de febrero por fuerzas mexicanas con apoyo de inteligencia estadounidense. El hecho derivó en una ola de violencia que se extendió a 20 de las 32 entidades del país, según reportes oficiales.
Después del operativo, Musk reaccionó a una publicación en X en la que se insinuaba que la presidenta actuaba bajo órdenes del crimen organizado. En su mensaje, sostuvo que Sheinbaum “solo dice lo que le dicen sus jefes del cártel” y añadió que su supuesto castigo por desobediencia sería “un poco peor que un plan de mejora del rendimiento”. Posteriormente, al conocerse la posibilidad de una demanda en su contra, insistió en tono sarcástico: “Está violando mis derechos humanos”.
Las declaraciones del empresario amplificaron el debate digital en torno al concepto de “narcogobierno”, término que la mandataria calificó como “absurdo” durante su conferencia matutina. El intercambio elevó la tensión en redes sociales y generó reacciones tanto de simpatizantes como de críticos en ambos países.
No es la primera vez que Musk protagoniza polémicas relacionadas con México. En 2023 emitió comentarios sobre la situación migratoria en la frontera sur de Estados Unidos que fueron cuestionados por actores políticos mexicanos, quienes señalaron que difundía información “imprecisa y alarmista”. Además, su relación empresarial con el país incluye el anuncio —y posterior postergación— de una planta de Tesla en el estado de Nuevo León.
En Estados Unidos, su publicación más reciente fue retomada por sectores conservadores que han cuestionado previamente la política migratoria y de seguridad mexicana, añadiendo un nuevo elemento de tensión en la conversación pública y en la relación bilateral.

