Redacción/Quintana Roo Ahora
GUADALAJARA.– Lo que comenzó como una escena de incredulidad entre clientes y trabajadores terminó con la clausura inmediata del Rooftop Bar 360 del Hotel Riu Guadalajara, luego de que un joven se lanzara en paracaídas desde el piso 41 del edificio.
El hecho ocurrió ante la mirada atónita de quienes se encontraban en la terraza. En videos difundidos en redes sociales se observa cómo un trabajador intenta detenerlo. “Señor, no se puede…”, le advierte. El joven responde con un desafiante “¿por qué no?” y segundos después se arroja al vacío.
El paracaídas se abrió correctamente y el hombre aterrizó en las inmediaciones de la Glorieta de los Caballos, conocida como “Las Jícamas”, sin lesiones visibles. Aunque no hubo víctimas, el incidente encendió las alarmas por el riesgo que representó para peatones y automovilistas en la zona financiera de la ciudad.
Clausura por fallas de seguridad
Horas después, el Gobierno de Guadalajara informó que inspectores municipales colocaron sellos de clausura en el Rooftop 360 tras detectar deficiencias en protocolos y medidas de protección.
Las autoridades calificaron el salto como “un acto irresponsable que puso en peligro real a clientes, peatones y automovilistas” y señalaron que el establecimiento permanecerá cerrado hasta que garantice condiciones seguras de operación.
Entre las observaciones preliminares destacan la falta de filtros para detectar objetos o equipos de riesgo, ausencia de personal capacitado para manejo de crisis y carencia de barreras físicas suficientes en áreas abiertas hacia el exterior.
Investigación en curso
La Dirección de Inspección y Vigilancia inició una investigación para identificar al paracaidista y determinar si hubo personas que facilitaron su acceso con el equipo. También se revisan cámaras de videovigilancia del hotel y de la zona para reconstruir los hechos.
Especialistas en protección civil recordaron que este tipo de saltos urbanos, conocidos como base jumping, requieren permisos especiales y condiciones técnicas que no existen en entornos urbanos como la zona de La Estampida.
Hasta el momento, el Hotel Riu no ha emitido un posicionamiento oficial. Mientras continúan las indagatorias, la terraza permanecerá cerrada y el caso reaviva el debate sobre los controles de seguridad en espacios de alta concurrencia.

