Redacción / Quintana Roo Ahora
Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que instruirá a agencias federales a “identificar y publicar” archivos gubernamentales relacionados con extraterrestres, fenómenos aéreos no identificados (UAP) y objetos voladores no identificados (OVNI), en respuesta —según afirmó— al interés público que el tema ha generado durante décadas.
A través de un mensaje difundido en Truth Social, Trump indicó que ordenará al secretario de Defensa y a otros organismos competentes iniciar un proceso de revisión y eventual difusión de documentos vinculados con vida extraterrestre. Señaló que la búsqueda deberá incluir “toda y cualquier otra información” asociada a un asunto que calificó como “altamente complejo, pero extremadamente interesante e importante”. Sin embargo, no precisó si la publicación abarcará material actualmente clasificado.
La controversia con Obama
El anuncio se produjo en medio de la controversia generada por declaraciones del expresidente Barack Obama, quien durante una participación en el podcast del comentarista político Brian Tyler Cohen respondió afirmativamente a la pregunta de si “¿son reales los extraterrestres?”.
“Son reales”, dijo en una ronda de preguntas rápidas, aunque de inmediato matizó: “Pero no los he visto. Y no los están ocultando en el Área 51”.
El fragmento se viralizó en redes sociales, generando diversas interpretaciones. Ante el revuelo, Obama publicó posteriormente un mensaje en Instagram en el que aclaró que intentaba mantener el espíritu dinámico del segmento y explicó que, desde un punto de vista estadístico, el universo es tan vasto que resulta probable la existencia de vida en otros lugares. No obstante, subrayó que las enormes distancias entre sistemas solares hacen poco probable que haya habido visitas a la Tierra.
Además, enfatizó que durante su presidencia (2009-2017) no tuvo acceso a evidencia que confirmara contacto extraterrestre.
Trump, por su parte, cuestionó las declaraciones de su antecesor y sugirió que pudo haber revelado información “clasificada”, aunque no detalló a qué parte se refería.
El misterio del Área 51

El debate volvió a colocar bajo los reflectores al Área 51, una base militar ubicada en el desierto de Nevada y asociada desde la Guerra Fría a programas ultrasecretos.
En 2013, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) reconoció oficialmente su existencia tras décadas de negarla públicamente. Documentos desclasificados detallaron que se trata de un campo de pruebas de aproximadamente 20,700 kilómetros cuadrados, utilizado para el desarrollo de aeronaves como el avión espía Lockheed U-2 en la década de 1950 y el bombardero furtivo Northrop B-2 Spirit en años posteriores. Ninguno de esos archivos confirmó presencia extraterrestre.
El magnetismo del lugar quedó nuevamente en evidencia en 2019, cuando una convocatoria surgida como broma en Facebook —“Storm Area 51, They Can’t Stop All of Us”— se volvió viral. Miles de personas viajaron el 20 de septiembre de ese año a las inmediaciones de la base, aunque no intentaron ingresar. El evento derivó en festivales improvisados y celebraciones en comunidades cercanas como Rachel, consolidando al Área 51 como un ícono cultural donde convergen teorías conspirativas y cultura popular.
Un tema que persiste
El anuncio de Trump reaviva un debate que, pese a investigaciones oficiales y procesos de desclasificación, continúa alimentando especulaciones. Mientras el gobierno estadounidense ha reconocido la existencia de reportes sobre fenómenos aéreos no identificados, hasta ahora no se ha presentado evidencia concluyente que confirme la presencia de vida extraterrestre o contacto con la humanidad.
La eventual publicación de nuevos archivos podría aportar mayor claridad a uno de los temas más enigmáticos y persistentes del imaginario contemporáneo.

