Redacción / Quintana Roo Ahora
Dicen que “hasta en las mejores familias”, y en Movimiento Ciudadano en Quintana Roo parece que ya empezaron los jaloneos… pero con sabor cítrico y un toque de guerra digital.
Porque sí, todavía no llega oficialmente la renovación de la dirigencia estatal —esa que se espera para mediados de 2026 rumbo a las elecciones de 2027— y ya hay más fuego amigo que en reunión familiar con herencia de por medio.
En la mesa están nombres como Lidia Rojas Fabro, Jorge Alberto Portilla Mánica y, claro, el protagonista del momento: Jesús Pool Moo, mejor conocido como “Chucho”, quien ya no solo suena… sino que también truena.
Y es que apenas empezó a perfilarse como “el gallo” con estructura, arrastre y números en la mano (ese crecimiento del 300% en Cancún que todavía presumen), cuando ¡sorpresa!… las redes sociales se convirtieron en ring de lucha libre versión política.
De un lado, los que lo ven como el nuevo líder que puede pintar de naranja el mapa; del otro, los que ya sacaron el archivo, el meme y la sospecha… todo junto y sin filtro.
El propio Chucho ya habló de guerra sucia, lo cual en términos políticos se traduce más o menos como: “me están dando con todo… y todavía no empieza la campaña”.
Lo curioso —o irónico— es que todo esto pasa en un partido que presume ser “diferente”, ciudadano y fresco… aunque por dentro ya huele a lo de siempre: grillas, grupos y golpes bajos versión WiFi.
Porque aquí no hay villanos ni héroes claros, solo aspirantes midiendo fuerzas antes de tiempo. Y mientras unos crecen, otros se organizan… pero no precisamente para aplaudir.
Al final, la gran pregunta no es quién llegará a la dirigencia, sino cuántos quedarán en el camino después de tanto “cariño interno”.
Porque si así se llevan entre compañeros… no queremos imaginar cuando llegue la elección de verdad

