Redacción / Quintana Roo Ahora
Ciudad de México.- La revelación de un presunto operativo encubierto en Chihuahua, en el que habrían participado agentes de la Central Intelligence Agency, ha generado un fuerte debate político y diplomático en México, al poner en entredicho los mecanismos de coordinación en materia de seguridad.
De acuerdo con reportes publicados por The Washington Post y The New York Times, los dos ciudadanos estadounidenses que fallecieron en un accidente carretero el pasado domingo en esa entidad eran elementos activos de dicha agencia.
Según la información, los agentes habrían participado en acciones dirigidas al combate de laboratorios clandestinos de metanfetamina en la zona serrana, en coordinación con autoridades locales. El accidente ocurrió cuando regresaban de estas labores, en las que también perdieron la vida dos mandos estatales.
El caso tomó mayor relevancia luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum declarara que el Gobierno Federal no tenía conocimiento de la presencia de personal extranjero realizando este tipo de operaciones en territorio nacional.
La mandataria subrayó que cualquier intervención o colaboración internacional en materia de seguridad debe contar con autorización federal, por lo que advirtió posibles irregularidades en la actuación de autoridades estatales.
Este episodio ha reavivado la discusión sobre la soberanía nacional, la transparencia en acuerdos de cooperación internacional y el papel de actores extranjeros en el combate al crimen organizado dentro del país.
