Construction engineers discussion with architects at construction site
Redacción/Quintana Roo Ahora
Cozumel.— El inicio de 2026 se perfila complicado para el sector de la construcción en Quintana Roo, ante incrementos generalizados en insumos, transporte y logística, mientras las ventas aún no se recuperan por completo. Aun así, las empresas buscan absorber parte del impacto para no trasladarlo directamente a los clientes.
Gustavo Ehuán, director general de Grupo Ehuán, explicó que ya se notifican aumentos de entre 8 y 10 por ciento en distintos rubros clave para la industria.
“El inicio de año siempre trae incrementos casi a fuerza, pero hoy el problema es que las ventas no han repuntado. Un aumento nos golpearía, sobre todo si queremos cuidar el bolsillo de los clientes”, señaló.
Entre los ajustes confirmados está el incremento cercano al 10% en los cruces de transporte hacia la isla, además de alzas similares en el acero. A esto se suma la presión que suele generarse cuando sube el precio del cemento, ya que el ajuste impacta en cadena a otros materiales como block, varilla y agregados.
Aunque en el caso del polvo y la grava aún no hay un aumento formal, el empresario advirtió que el encarecimiento del diésel vuelve prácticamente inevitable una actualización de precios.
“En cualquier momento nos pueden dar una sorpresita. Para los cozumeleños traer material del otro lado es mucho más caro; prácticamente se dobla el precio”, advirtió.
Sobre la competencia, Ehuán explicó que algunos clientes optan por comprar materiales en el macizo continental, incluso con proveedores que no venden directamente a empresas locales, sin considerar los costos reales de la logística.
“Al traerlo de fuera se topan con cruces, esperas y retrasos. Muchas veces la pérdida es mayor. Hay que ‘comer fuego’ para entender todo lo que implica una entrega”, comentó.
Recordó que 2025 registró un boom inmobiliario, con desarrollos hoteleros y condominales, lo que elevó la demanda, pero también intensificó la competencia por precios.
“Cuando hay boom hay demanda, pero también la gente busca lo más barato. Hay que picar piedra y dar buen precio para mantener a los clientes”, apuntó.
Finalmente, indicó que aunque los avisos de aumento ya comenzaron a circular, los nuevos precios podrían reflejarse a partir de marzo, una vez que los proveedores definan sus tabuladores. Además, explicó que una nueva norma laboral modificó la presentación del cemento: los sacos pasaron de 50 a 25 kilos, con un costo aproximado de 165 pesos, como medida para proteger la salud de los trabajadores.
