Redacción / Quintana Roo Ahora
Uruapan.- La investigación por el asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, sumó este jueves un capítulo incómodo para el gobierno municipal. Autoridades estatales detuvieron a Yesenia Méndez, secretaria particular de la alcaldesa Grecia Itzel Quiroz, en un operativo realizado en ese municipio michoacano, a dos meses del crimen que sacudió a la región y al país. El arresto, revelado este viernes por la prensa nacional, está directamente vinculado con la indagatoria por el homicidio ocurrido el pasado 1 de noviembre.
De acuerdo con información difundida por Milenio, Méndez fue trasladada a la dependencia especializada en persecución del narcomenudeo de la Fiscalía General del Estado, donde permanece a disposición del Ministerio Público. La funcionaria ingresó al gabinete de Manzo en septiembre de 2024 y, pese al asesinato del edil, mantuvo presencia activa en la administración municipal, ahora encabezada por Quiroz.
Fue el propio Manzo quien anunció públicamente su incorporación al gobierno local, elogiando su perfil profesional y político. En una publicación en redes sociales, el entonces alcalde describió a Méndez como una mujer “preparada, responsable y con sensibilidad social”, destacando su formación como licenciada en Derecho y sus especializaciones en Derecho Procesal y Ciencias Políticas. Hasta hace apenas unos días, la funcionaria seguía apareciendo en actividades oficiales, como lo muestra una publicación reciente relacionada con el Festival de Reyes 2026, donde posa junto a la alcaldesa.
Tras el asesinato de Manzo, Méndez expresó públicamente su cercanía con el exmandatario. “Se fue mi líder y mi amigo. Vuela alto Carlos Manzo”, escribió horas después del ataque, acompañando el mensaje con la noticia de su muerte. En otro texto sentenció: “Uruapan está de luto”. Hoy, esas palabras adquieren un peso distinto en el contexto de su detención.
La captura de la secretaria particular se suma a una larga lista de detenidos por el caso, entre ellos presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, escoltas del exalcalde, personas que participaron en chats relacionados con el atentado y el reclutador de los jóvenes involucrados en el ataque. El menor que disparó contra Manzo fue asesinado minutos después del crimen, en un episodio que evidenció la brutalidad y el nivel de control criminal en la zona.
El asesinato de Carlos Manzo expuso, una vez más, la herida abierta que atraviesa Michoacán, un estado atrapado entre disputas del crimen organizado y una profunda desconfianza social. La conmoción trascendió lo local y obligó al Gobierno federal a reaccionar. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un nuevo plan de pacificación para la entidad y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, colocó a Michoacán como prioridad en la estrategia nacional. Desde el inicio de ese plan, el 10 de noviembre, se reportan 378 personas detenidas en el estado.
Pese a que las cifras oficiales presumen una reducción en el promedio diario de homicidios dolosos —de 86.9 en septiembre de 2024 a 52.4 en diciembre de 2025—, la realidad sigue marcada por la violencia y la impunidad, con más de 124 mil personas desaparecidas en el país. En ese contexto, la alcaldesa Grecia Quiroz expresó semanas atrás el hartazgo ciudadano ante García Harfuch: una frase que hoy resuena con fuerza, mientras la investigación alcanza a su círculo más cercano.
