enero 24, 2026
IMG-20260123-WA0024(1)

Redacción / Quintana Roo Ahora

El panorama para las costas del Caribe mexicano en 2026 no pinta sencillo. Las estimaciones indican que el volumen de sargazo podría ser muy similar al de 2025, considerado un año récord con 37.5 millones de toneladas de macroalga en la ruta que va desde África hasta el Golfo de México, por lo que las autoridades ya afinan una estrategia de contención que incluye la instalación y reforzamiento de siete mil 500 metros de barreras antisargazo.

De acuerdo con Esteban Amaro, coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo del Caribe mexicano, el arribo del alga comenzó de manera temprana, un signo que enciende las alertas. “Este año el sargazo empezó a la par del año. Ya veníamos monitoreando las acumulaciones desde que se formó en África en septiembre y octubre de 2025, y pudimos vislumbrar que 2026 iba a ser un año complicado en esta materia”, explicó.

Aunque todavía es pronto para determinar con precisión cuánto sargazo tocará tierra, Amaro señaló que las proyecciones son muy similares a las del año pasado. Aclaró que no todo ese volumen impacta directamente en las playas, pero sí representa una presión constante sobre la franja costera y los ecosistemas.

Una de las diferencias clave este año es que ya opera el Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, lo que permitirá un seguimiento más puntual desde que las manchas se aproximan a Quintana Roo y, con ello, anticiparse a los recales masivos. La apuesta es que, si el fenómeno se contiene mar adentro antes del verano, la presencia del alga en temporada vacacional pueda ser menor.

Ante la magnitud del reto, las autoridades han anunciado acciones preventivas. Entre ellas, destaca la adquisición de nuevas barreras que en conjunto sumarán siete mil 500 metros. “Este año se adquirirán más de mil 500 metros de la barrera Desmi, que es la mejor y líder en el mercado”, detalló el especialista.

Explicó que este tipo de barreras tiene un mejor desempeño por sus características físicas, ya que permiten una mayor retención de biomasa y evitan que grandes cantidades de sargazo lleguen a la costa. A esto se suma el trabajo del buque sargacero, el monitoreo constante y la coordinación entre los tres niveles de gobierno y los diez municipios con litoral. “Estamos preparados”, subrayó.

En cuanto a la distribución, precisó que ya existen anclajes en Puerto Morelos, Playa del Carmen y Mahahual, mientras que en Tulum se destinaron dos mil metros de barreras nuevas, además de cinco mil 500 metros que se estarán reemplazando o ampliando en otras zonas.

También se contempla la posibilidad de unir algunas barreras ya instaladas en zonas hoteleras de Playa del Carmen y Puerto Morelos para crear frentes de contención más largos y eficientes.

Finalmente, Amaro recordó que, a través de la Estrategia Integral de Sargazo impulsada por la actual administración estatal, más de 60 expertos han definido un nuevo protocolo para enfrentar un fenómeno que sigue evolucionando. Destacó además que la inclusión del sargazo en 2025 dentro de la Carta Nacional Pesquera abrió la puerta a proyectos de aprovechamiento en economía circular, como biogás y fertilizantes, con resultados que calificó como alentadores frente a una problemática que, por ahora, llegó para quedarse.