febrero 25, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

Isla Mujeres, Quintana Roo.— La recta final de la temporada de captura de langosta dejó un panorama complejo para el sector pesquero local: 110 buzos con cuadros de descompresión, una embarcación desaparecida y cuantiosas pérdidas por robo y extravío de equipo, que en conjunto superan el millón de pesos.

El caso más significativo fue el naufragio de la embarcación “Guajirita”, de 23 pies de eslora, que volcó el pasado 7 de febrero cerca de Punta Nizuc. Tras el temporal no fue posible localizarla, perdiéndose motor, equipo de navegación y artes de pesca. Su propietario, el pescador Nicolás Rivero, logró llegar a nado hasta la costa de Cancún, mientras que sus dos compañeros fueron rescatados por elementos de la Quinta Región Naval.

A ello se suma el robo acumulado de 200 trampas (nasas) y 50 paños de redes entre cinco cooperativas de la región. Tan solo la Cooperativa Patria y Progreso reportó la sustracción de 80 trampas y 30 mallas entre julio y febrero. Las pérdidas en artes de captura se estiman en aproximadamente 950 mil pesos. Los pescadores reconocieron que no se presentaron denuncias formales por desconfianza en las autoridades ministeriales.

En materia de salud, los 110 casos de descompresión —principalmente en Isla Mujeres— obligaron a los trabajadores del mar a suspender actividades por al menos dos semanas. Aunque la mayoría fueron considerados leves, algunos presentan reincidencia. Entre ellos destaca José, de 52 años, quien volvió a bucear pese a la recomendación médica de no hacerlo, ante la necesidad de sostener a su familia.

Baltazar Gómez, presidente de la Cooperativa Justicia Social, indicó que las cifras finales se ajustarán tras el cierre oficial de la temporada, cuando se consoliden los reportes de pérdidas.

El balance evidencia no solo los riesgos físicos que enfrentan los buzos en cada jornada, sino también la vulnerabilidad económica del sector pesquero ante accidentes, robos y condiciones adversas en el mar.