marzo 25, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

Cancún.- Más de 2 mil viviendas del fraccionamiento Paseos Nicte enfrentan una crisis sostenida por la falta de servicios básicos, en medio de señalamientos de abandono tanto de autoridades como de desarrolladoras inmobiliarias. Vecinos exigen la municipalización urgente de la zona para acceder a condiciones dignas.

Gerardo Ruiz, presidente del comité vecinal, advirtió que la situación se ha deteriorado con el paso del tiempo, particularmente en el acceso al agua potable y el funcionamiento del drenaje. “Hoy en día hay baja presión en el agua, ya no se llenan los tinacos, ya no llega el agua literalmente”, denunció. El suministro, explicó, se limita a unas cuantas horas durante la madrugada, obligando a las familias a invertir en sistemas de bombeo adicionales.

El conjunto habitacional, conformado por alrededor de dos mil viviendas, depende de la red operada por la concesionaria local, cuya capacidad resulta insuficiente para abastecer edificios de varios niveles. Sin embargo, el problema no es aislado: de acuerdo con los vecinos, existen otros desarrollos en condiciones similares en Cancún.

A la crisis del agua se suma el colapso del sistema de drenaje, que ya ha derivado en la presencia de aguas negras y riesgos sanitarios para la población. La falta de contenedores de basura agrava el escenario, generando focos de infección y deterioro en la calidad de vida de los habitantes.

“Al no atender las situaciones a tiempo, vamos a empeorar y en vez de dar solución a los problemas sociales, se van a acumular más”, alertó Ruiz. Pese a que desde 2023 han ingresado oficios y solicitudes ante distintas instancias municipales, la respuesta ha sido insuficiente o inexistente.

“Literalmente me dicen que ya otorgaron los permisos y que ya no pueden hacer nada, que es nuestro problema si tenemos o no agua potable”, sostuvo, al evidenciar lo que considera una omisión institucional.

Los vecinos también señalaron posibles fallas estructurales en la planeación del desarrollo por parte de la empresa Casas Javer, al no contemplar cisternas ni sistemas adecuados de almacenamiento de agua, lo que hoy se traduce en una crisis operativa.

El impacto ya se refleja en la salud de los habitantes, quienes advierten sobre el aumento de infecciones, enfermedades transmitidas por mosquitos y otros padecimientos asociados a la falta de saneamiento. A ello se suma el gasto adicional en agua purificada ante la desconfianza en la calidad del suministro.

“Ya no estamos en el tiempo en que abrías la llave y podías tomar agua, ahora tenemos que invertir en filtros y garrafones”, lamentó.

Ante este panorama, los habitantes reiteraron el llamado a las autoridades para intervenir de manera inmediata, al considerar que la falta de servicios básicos no solo vulnera su calidad de vida, sino también su derecho fundamental a una vivienda digna.