Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún.- Mientras otros destinos dependen de la conectividad aérea directa para crecer, Cancún demuestra que su posicionamiento global va un paso adelante. Aun sin vuelos directos desde China, el Caribe mexicano logró captar el 26.6% de los 16 mil 295 turistas chinos que arribaron al país en enero de 2026.
El dato no es menor. Se trata del mercado internacional con mayor crecimiento en México en lo que va del año, con un incremento de doble dígito, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo (Sectur). Y Cancún, pese a las limitantes logísticas, se mantiene como uno de los principales imanes.
La cifra cobra aún más relevancia si se considera que los viajeros provenientes de China deben realizar escalas que, en promedio, superan las 30 horas para llegar a este destino. Es decir, no llegan por facilidad, sino por decisión.
La titular de Sectur, Josefina Rodríguez Zamora, subrayó que en enero de 2026 el turismo chino creció un 15.7% en comparación con el mismo periodo del año anterior, calificando el comportamiento como “histórico”. Este repunte ha colocado a México, desde 2024, dentro del top 10 de países que más turistas chinos reciben a nivel mundial.
Si bien la Ciudad de México continúa como el principal punto de entrada, concentrando el 42% de estos visitantes, Cancún se mantiene firme como el segundo gran polo de atracción. En 2025, el destino recibió 57 mil 219 turistas chinos, equivalente al 25.5% del total nacional.
Aunque la cifra es ligeramente menor a la de 2024 —cuando se alcanzaron 63 mil 353 visitantes, representando el 29%—, la tendencia no apunta a una caída estructural, sino a un ajuste dentro de un mercado en expansión.
Detrás de estos números hay estrategia. El Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ) ha intensificado esfuerzos para atraer al turismo asiático, consciente de que, aunque la mayoría de los vuelos llegan a la capital del país, el verdadero valor está en lograr que esos visitantes extiendan su ruta hacia el Caribe mexicano.
Hoy, Cancún no solo compite: resiste, se adapta y crece. Y lo hace en condiciones que, para muchos destinos, serían una barrera insalvable. Aquí, en cambio, parece ser solo otro reto superado.

