Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún, Quintana Roo.— El incremento en el precio del jitomate comienza a impactar de manera directa la economía de las familias en Quintana Roo, donde el kilogramo del producto ya alcanza precios de entre 60 y 70 pesos en algunos mercados y supermercados.
Aunque la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reporta costos que oscilan entre 30 y 62 pesos, consumidores señalan que además del aumento en el precio, el producto llega con menor calidad y en ocasiones con escasez.
Especialistas atribuyen esta situación a una combinación de factores climáticos, problemas logísticos y conflictos internacionales que ya afectan la producción agrícola y el transporte de alimentos.
Rafael Gordillo Flores, director de Proyectos de la Secretaría de Desarrollo Económico de Quintana Roo, explicó que el conflicto en Irán ha comenzado a influir en el mercado internacional debido a la escasez de petróleo, situación que repercute directamente en la fabricación y distribución de fertilizantes.
De acuerdo con cifras del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el jitomate ha registrado un incremento de 42.01% en meses recientes y un aumento anual de 126.3%, convirtiéndose en uno de los productos básicos con mayor variación de precio.
La situación afecta especialmente a Quintana Roo debido a que la entidad depende casi por completo del traslado de alimentos provenientes de otros estados del país, principalmente Sinaloa, el Bajío y la zona centro de México.
Los productos llegan primero a Yucatán y posteriormente son distribuidos a municipios quintanarroenses, lo que incrementa los costos finales por transporte y logística.
Sergio León Cervantes, presidente de Empresarios por Quintana Roo, advirtió que el aumento en productos esenciales como jitomate, tortilla y frijol ya no puede considerarse temporal, pues aseguró que se trata de un problema estructural que impacta directamente el poder adquisitivo de la población.
Indicó que cerca del 90% de los productos consumidos en Quintana Roo son importados de otras entidades o del extranjero para abastecer tanto a la población local como a los más de 20 millones de turistas que llegan cada año al Caribe Mexicano.
Empresarios señalaron que esta dependencia provoca incrementos de hasta 30% en los precios finales, situación que mantiene presión sobre la inflación local y afecta el consumo diario de miles de familias en el estado.
