mayo 28, 2026
Tianguis QR Ahora

Redacción / Quintana Roo Ahora

Cancún, Quintana Roo.— Lo que antes eran espacios dedicados principalmente al comercio popular y la convivencia familiar, hoy se ha transformado en escenarios donde el consumo de alcohol, los excesos y el desorden comienzan a generar preocupación entre vecinos y comerciantes de distintos tianguis de Cancún.

A pesar de las restricciones municipales y los operativos anunciados por el Ayuntamiento de Benito Juárez, la venta de bebidas alcohólicas preparadas continúa creciendo en diversos mercados ambulantes de la ciudad, especialmente durante los fines de semana.

Las llamadas “miches”, preparadas con cerveza, licores, frutas, gomitas, chile y distintos ingredientes, son promocionadas constantemente en redes sociales y se han vuelto uno de los principales atractivos en algunos tianguis, donde incluso se instalan barras visibles para que los clientes personalicen sus bebidas.

Sin embargo, comerciantes y habitantes aseguran que el problema ya comenzó a salirse de control, pues el consumo se realiza abiertamente en la vía pública y provoca escenas de personas intoxicadas caminando entre los pasillos, grupos bebiendo en banquetas e incluso pequeños bailes improvisados acompañados de música a alto volumen.

Uno de los casos más señalados ocurre en el tianguis de la Región 100, considerado el más grande de Cancún los domingos, aunque situaciones similares también han sido reportadas en Prado Norte, Villas Otoch, así como en las regiones 95, 219 y otros puntos de la ciudad.

Algunos comerciantes aseguran que esta práctica afecta el ambiente familiar de los tianguis y representa un riesgo para visitantes, especialmente menores de edad, debido a la presencia de personas en estado inconveniente y posibles conflictos derivados del exceso de alcohol.

Además del consumo desmedido, otro de los problemas constantes es la basura que queda tras las jornadas. Calles y banquetas suelen amanecer con latas, vasos, botellas y residuos de bebidas alcohólicas, además del olor persistente a cerveza derramada.

Mientras las ventas de estos productos continúan aumentando, ciudadanos cuestionan la efectividad de los operativos de inspección y la falta de control sobre una práctica que, aseguran, cada vez se parece más a un “antro callejero” improvisado dentro de los mercados ambulantes de Cancún.