Redacción/Quintana Roo Ahora
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene una de las jornadas de protesta más intensas de los últimos años en la Ciudad de México, con un paro nacional indefinido, marchas, bloqueos en vialidades estratégicas, plantones permanentes y enfrentamientos con policías, mientras las negociaciones con el Gobierno federal continúan sin resultados concretos.
Desde finales de mayo y durante los primeros días de junio, miles de docentes provenientes de Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán y otros estados han instalado campamentos y realizado movilizaciones en puntos clave de la capital, afectando la circulación en avenidas como Paseo de la Reforma, calles del Centro Histórico, accesos a la Secretaría de Gobernación y zonas cercanas al Zócalo.
Las protestas han generado importantes complicaciones viales, cierres temporales de calles, suspensión de actividades y afectaciones al transporte público, mientras los manifestantes exigen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación del sistema de Afores para las pensiones, un incremento salarial del 100%, mejores condiciones laborales y la cancelación de diversos mecanismos de evaluación docente.
La tensión escaló en los últimos días cuando integrantes de la CNTE intentaron acercarse al Zócalo capitalino y se registraron enfrentamientos con elementos de seguridad, dejando personas lesionadas y denuncias sobre el uso de gases lacrimógenos y proyectiles durante los operativos de contención. Organizaciones magisteriales acusaron represión, mientras las autoridades defendieron las acciones argumentando razones de seguridad y control del orden público.
Además de los choques con la policía, algunas manifestaciones derivaron en actos de vandalismo contra estructuras instaladas en la capital con motivo de la próxima Copa Mundial de Futbol 2026. Entre los daños reportados se encuentra la destrucción de figuras decorativas colocadas como parte de los preparativos para el evento internacional.
En paralelo, la CNTE declaró una huelga indefinida y advirtió que las movilizaciones continuarán mientras no exista una respuesta favorable a sus demandas centrales. Incluso, dirigentes del movimiento han señalado que podrían intensificarse las protestas durante los días previos al Mundial si no se alcanza un acuerdo.
Por parte del Gobierno federal, la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Educación Pública y otras dependencias han sostenido diversas mesas de diálogo con representantes magisteriales. Sin embargo, las negociaciones han concluido en varias ocasiones sin acuerdos sobre los temas más sensibles, especialmente el sistema de pensiones y las exigencias salariales. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que existe disposición para dialogar, aunque ha señalado que algunas de las demandas planteadas representan un alto impacto presupuestal para el Estado.
Mientras continúan las conversaciones, la Ciudad de México permanece bajo un escenario de movilizaciones constantes, con cierres intermitentes de vialidades, plantones y nuevas marchas programadas por el magisterio disidente, manteniendo abierto uno de los conflictos sociales más importantes que enfrenta actualmente el Gobierno federal.

