Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún, QR.- Han pasado casi cinco meses desde que la familia Lechuga abandonó su vivienda en un residencial del Polígono Sur de Cancún y, hasta hoy, asegura que sigue viviendo con miedo, lejos del hogar que construyó durante más de 16 años.
Lo que comenzó como un conflicto vecinal relacionado con la presencia de gatos callejeros terminó convirtiéndose en un caso que la familia califica como una agresión brutal, presuntamente motivada por odio y acompañada de amenazas que, afirman, continúan hasta la fecha.
Los hechos ocurrieron el pasado 19 de febrero. De acuerdo con el relato de los afectados, una discusión entre vecinos derivó en una confrontación que escaló rápidamente. Angélica Lechuga asegura haber sido agredida por una vecina, situación que provocó la intervención de su hijo, Oscar Omar Herrera.
Según la denuncia, minutos después llegó al domicilio un vecino identificado como Armando “N”, acompañado de varios hombres, quienes presuntamente ingresaron por la fuerza a la vivienda y atacaron físicamente a Oscar Omar.
La familia sostiene que el joven fue golpeado severamente y que durante la agresión recibió insultos relacionados con su orientación sexual, por lo que consideran que existió un componente de violencia homofóbica.
La escena fue presenciada por la madre de Oscar, quien enfrenta una enfermedad de cáncer, y por su abuela, una mujer de más de 80 años que, según sus familiares, aún presenta afectaciones emocionales derivadas de lo ocurrido.
A pesar de las llamadas de auxilio realizadas al número de emergencias 911, los afectados afirman que la respuesta policial tardó varias horas. Posteriormente acudieron a presentar las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo.
De acuerdo con la documentación proporcionada por la familia, por estos hechos se integraron las carpetas de investigación FGE/QROO/CAN/UAT/02/2004/2026 y FGE/QROO/CAN/UAT/02/2008/2026, las cuales continúan en trámite.
Sin embargo, la principal inconformidad de los denunciantes no se limita a la agresión sufrida, sino a lo que consideran una preocupante lentitud en las investigaciones.
Los afectados aseguran haber aportado pruebas, testimonios y material videográfico para sustentar sus señalamientos, pero afirman que hasta el momento no observan avances significativos que permitan esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
Mientras tanto, señalan que continúan sin poder regresar a su vivienda debido al temor que persiste entre los integrantes de la familia, particularmente por las amenazas que aseguran haber recibido tras la agresión.
La familia Lechuga hizo un llamado a la Fiscalía General del Estado para que agilice las investigaciones y garantice el acceso a la justicia, al considerar que han transcurrido varios meses sin resultados concretos.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido información pública sobre posibles imputaciones o resoluciones relacionadas con las carpetas de investigación mencionadas.





