Redacción / Quintana Roo Ahora
CANCÚN.— El caso de Fátima Aldana Gil y su hija Emma abrió un nuevo frente entre colectivos de Cancún. Mientras integrantes de Madres Buscadoras de Quintana Roo mantienen una protesta en las inmediaciones del Kilómetro Cero, activistas de otros colectivos instalaron este viernes una contraprotesta a pocos metros para respaldar a Fátima y cuestionar la movilización.
La protesta se desarrolla en la avenida Cobá, cerca de su cruce con Bonampak y del acceso a la Zona Hotelera, donde integrantes de ambos grupos han expresado posiciones contrapuestas sobre el caso.
Diana Miramontes, integrante de Malinches Ingobernables, cuestionó públicamente a Mary Patrón Pat, de Madres Buscadoras de Quintana Roo, y a la abogada Ariadne Song Anguas por el respaldo que han brindado a la contraparte de Fátima.
Miramontes sostiene que Fátima salió de Quintana Roo junto con su hija Emma el pasado 15 de agosto debido al temor que presuntamente tenía hacia su expareja. La propia Fátima reapareció públicamente en septiembre y afirmó que decidió alejarse para protegerse junto con su hija.
Durante la contraprotesta, Miramontes realizó diversos señalamientos contra la expareja de Fátima, entre ellos acusaciones de violencia familiar y adeudos alimentarios. Estas afirmaciones corresponden a la versión de la activista y de Fátima y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial.
La contraparte también ha rechazado públicamente esas acusaciones. Eliezer Solís Arjona negó haber ejercido violencia, amenazas o acoso contra Fátima y ha sostenido una versión distinta sobre la salida de la madre y la menor de Quintana Roo.



LA POLÉMICA LLEGA A LOS COLECTIVOS
El conflicto aumentó luego de que Madres Buscadoras encabezara un nuevo bloqueo relacionado con el caso y con la situación jurídica de Iván “N”, señalado dentro de la investigación por presuntamente haber auxiliado en el traslado de Fátima y Emma fuera del estado.
Iván fue vinculado a proceso por la presunta sustracción de la menor, mientras su familia y defensa también han realizado protestas para cuestionar las pruebas incorporadas al procedimiento.
En respuesta a la protesta de Madres Buscadoras, cuatro activistas se instalaron a corta distancia con un megáfono para manifestar su respaldo a Fátima y cuestionar la postura del otro colectivo.
Miramontes también afirmó que existiría un supuesto pago de 80 mil pesos relacionado con el mantenimiento de la protesta. Hasta ahora no se ha presentado públicamente evidencia que permita corroborar esa acusación, por lo que permanece como un señalamiento de la activista.
La confrontación refleja las dos versiones que rodean actualmente el caso: por un lado, Fátima sostiene que salió del estado para protegerse junto con su hija ante una situación de violencia; por otro, el padre de Emma rechaza esas acusaciones y ha reclamado que la menor fue sustraída mientras existía una disputa familiar y judicial.
Ahora la controversia ya no solamente se desarrolla ante tribunales y autoridades ministeriales. Llegó también a las calles de Cancún, donde colectivos que anteriormente han participado en movilizaciones relacionadas con mujeres desaparecidas y víctimas de violencia se encuentran hoy defendiendo posturas distintas sobre un mismo caso.

