Redacción / Quintana Roo Ahora
OTHÓN P. BLANCO, QRoo.— La discusión interna en Morena Quintana Roo entró en una especie de círculo político: Marybel Villegas cuestiona el proceso y las encuestas del partido, mientras la dirigencia estatal responde que, si busca una posición, tendrá que competir precisamente mediante encuestas.
Johana Acosta, presidenta estatal de Morena, fijó postura ante las declaraciones de Villegas y aseguró que las advertencias sobre posibles rupturas no serán utilizadas como moneda de cambio para obtener candidaturas o espacios políticos.
Aunque reconoció la trayectoria de la legisladora, Acosta dejó claro que la regla, según la dirigencia, será la misma para todos.
“Ni para ella ni para nadie funciona el que se hagan los amagues, el que se haga una negociación”, señaló.
La respuesta ocurre después de que Marybel Villegas expresara inconformidad con el proceso interno y advirtiera sobre posibles rompimientos si Morena no revisa la manera en que se están tomando las decisiones.
Acosta también ha señalado que la llamada “operación cicatriz” no significa repartir posiciones entre quienes quedaron inconformes. La postura de la dirigencia es que cualquier aspirante deberá acreditar trabajo político y territorial y posteriormente medirse bajo los mecanismos establecidos por Morena.
Así que, por ahora, la paradoja queda servida: Marybel pone bajo la lupa las encuestas y Morena le responde que su camino político pasa nuevamente por ellas.
La disputa no está cerrada y el proceso rumbo a 2027 todavía tiene varios capítulos por escribirse.
Puedo hacerlo todavía más filoso en el título, sin que el cuerpo pierda el tono periodístico.

