Redacción / Quintana Roo Ahora
Internacional.— La salud de Kim Jong Un volvió a colocarse en el centro de la atención mundial luego de que circularan versiones sobre una supuesta hemorragia cerebral que habría dejado en coma al líder de Corea del Norte, desatando especulaciones sobre su posible fallecimiento.
Los rumores cobraron fuerza después de que se atribuyera al periódico británico The Sun un reporte según el cual el mandatario, de 42 años, habría sido trasladado de emergencia a un hospital de Pekín, China, debido a la gravedad de su estado de salud.
Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación oficial de que Kim Jong Un haya sufrido una hemorragia cerebral, se encuentre en coma o haya fallecido.
Reaparece en fotografías oficiales
En medio de las especulaciones, la agencia estatal norcoreana KCNA difundió imágenes en las que Kim Jong Un aparece recorriendo la Exposición Nacional de Prendas de Vestir y Calzado 2026, celebrada en Pyongyang.
De acuerdo con la información oficial, el dirigente participó en el recorrido acompañado por funcionarios del Partido de los Trabajadores y representantes del gobierno norcoreano.
Las fotografías muestran al mandatario durante una actividad pública, lo que contradice las versiones que lo situaban hospitalizado e inconsciente.
No obstante, el comunicado oficial no hizo referencia directa a los rumores ni ofreció información médica sobre su estado de salud.
El hermetismo alimenta las especulaciones
Corea del Norte mantiene un estricto control sobre la información relacionada con su dirigencia, particularmente cuando se trata de asuntos personales o médicos de Kim Jong Un.
Esta falta de transparencia ha provocado que, en distintas ocasiones, las ausencias públicas del mandatario den lugar a versiones sobre enfermedades graves e incluso su muerte.
En esta ocasión, también circularon afirmaciones sobre una supuesta hospitalización en el Peking Union Medical College Hospital, aunque dicha información no cuenta con confirmación independiente.
Por ahora, las imágenes difundidas por los medios estatales representan la principal respuesta pública a las versiones sobre su salud, sin que exista evidencia verificable que confirme los rumores de su fallecimiento.

