Redacción / Quintana Roo Ahora
Acapulco, Guerrero, continúa resintiendo los daños provocados por el huracán Otis, que impactó la costa el 25 de octubre de 2023 como categoría 5 y dejó una estela de destrucción en viviendas, hoteles, comercios e infraestructura pública.
El fenómeno meteorológico pasó de categoría 1 a 5 en menos de 12 horas, con vientos superiores a los 300 kilómetros por hora, lo que dificultó las labores de prevención y causó severas afectaciones en el puerto.
De acuerdo con cifras oficiales, el huracán dañó alrededor de 274 mil viviendas, 47 mil establecimientos comerciales y el 80 por ciento de la infraestructura hotelera. Además, dejó 52 personas fallecidas y decenas de desaparecidos, mientras que las pérdidas económicas se estimaron en 16 mil millones de dólares.
A tres años de la tragedia, algunas zonas todavía presentan inmuebles dañados, hoteles cerrados y negocios con afectaciones, mientras la actividad turística continúa en recuperación.
El especialista ambiental Arturo de la Rosa Camacho advirtió que Acapulco mantiene condiciones de vulnerabilidad ante futuros fenómenos meteorológicos, debido a deficiencias en la prevención, la acumulación de basura en canales y la permanencia de asentamientos humanos en zonas de alto riesgo.
Aunque el municipio ha destinado más de 91 millones de pesos a la adquisición de equipos preventivos, el desafío sigue siendo fortalecer la cultura de prevención y reducir los riesgos para la población.

