octubre 27, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

CANCÚN, QUINTANA ROO.— ¿Hasta dónde tiene que llegar la indignación de los pacientes para que las autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) investiguen las denuncias contra uno de sus médicos?

El nombre del Dr. Jorge Carballo Araujo, señalado por derechohabientes del Hospital Regional No. 17 de Cancún, aparece en distintas publicaciones de redes sociales donde pacientes denuncian presuntas burlas, negativas de atención, actitudes prepotentes y hasta agresiones físicas.

La situación ha generado cuestionamientos sobre el trato que reciben quienes acuden a esta institución en busca de atención médica.

Una pareja viajó desde Chetumal hasta Cancún para realizar un trámite médico y, según su denuncia, terminó enfrentándose a una actitud ofensiva por parte del doctor.

Los hechos habrían ocurrido el pasado 22 de octubre, cuando los derechohabientes solicitaron la firma de una contrarreferencia médica. Al preguntar por su horario de atención, el médico presuntamente respondió con burlas y una frase que desató la indignación de los afectados:

«Y para que se les quite, no voy a regresar».

Pero la situación, según el testimonio, no terminó ahí. Cuando una de las personas comenzó a grabar con su teléfono celular, el médico habría levantado ambos dedos medios, realizando una seña obscena frente a quienes se encontraban en el lugar.

La denunciante afirma que la conducta quedó registrada en video.

Y mientras esto ocurría, una adulta mayor también habría denunciado que el mismo médico le cerró la puerta en la cara cuando intentó hacerle una pregunta.

NO SERÍA LA PRIMERA DENUNCIA

En otra publicación, pacientes relataron una situación similar: personas con movilidad reducida esperando atención, derechohabientes que necesitaban renovar incapacidades médicas y familiares que, presuntamente, recibieron amenazas al reclamar por el servicio.

Uno de los testimonios incluso señala que el doctor habría empujado al familiar de una paciente en silla de ruedas durante una discusión.

Son acusaciones delicadas que deben investigarse, especialmente porque involucran a personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad.

Lo más preocupante es que, de acuerdo con una de las denunciantes, personal del módulo de Trato Digno habría reconocido que existían quejas anteriores relacionadas con este médico.

De confirmarse, la pregunta sería todavía más grave:

¿Por qué no se habrían tomado medidas para evitar nuevos incidentes?

¿Y LAS AUTORIDADES DEL IMSS QUINTANA ROO?

Mientras los pacientes denuncian públicamente estas situaciones, queda pendiente conocer qué acciones han emprendido las autoridades de la institución.

¿Existen quejas formales contra el médico señalado? ¿Se ha revisado su comportamiento? ¿Se han investigado los presuntos incidentes? ¿Qué garantías tienen los pacientes de que sus denuncias serán atendidas?

Porque una cosa es enfrentar las deficiencias de un sistema de salud y otra muy distinta es que los derechohabientes tengan que soportar presuntos malos tratos de quienes están obligados a brindarles atención profesional.

Una bata blanca no concede el derecho de humillar a nadie.

Los pacientes no están pidiendo privilegios. Están exigiendo respeto, atención médica y que se cumplan los procedimientos por los que, en muchos casos, han tenido que viajar largas distancias.

Las autoridades del IMSS en Quintana Roo tienen la responsabilidad de esclarecer estos señalamientos, escuchar a los afectados y garantizar que cualquier investigación respete también el derecho de defensa del médico involucrado.

Hasta ahora, en la información proporcionada a este medio no consta una respuesta oficial de la institución sobre estas acusaciones.

Y la pregunta sigue sobre la mesa: ¿cuántas denuncias más tendrán que hacerse públicas para que el IMSS esclarezca lo que está ocurriendo dentro de sus instalaciones?

Porque la atención digna no debería depender del humor de quien lleva puesta una bata.