Redacción / Quintana Roo Ahora
Chetumal, Quintana Roo.— Parece que en la política de la capital del estado ya no basta con convencer mediante propuestas. Ahora, según una denuncia ciudadana, presuntamente también habría que ofrecer puestos y recursos para conseguir nuevos simpatizantes.
De acuerdo con información proporcionada a este medio, desde el gobierno estatal, presuntamente a través de la Oficialía Mayor, se estarían ofreciendo recursos y espacios laborales a integrantes de Movimiento Ciudadano (MC) a cambio de abandonar sus filas y sumarse al proyecto político de Gino.
Pero lo más curioso sería el resultado de la convocatoria. Según la misma versión, los organizadores habrían prometido reunir a 200 personas en un evento político; sin embargo, únicamente habrían asistido alrededor de 80.
Y por si fuera poco, la denuncia señala que buena parte de los asistentes serían cuadros de nivel medio, a quienes supuestamente se buscaría presentar como dirigentes de mayor peso político.
¿Será que las cuentas políticas tampoco están saliendo como esperaban?
La denuncia también plantea que estos presuntos movimientos estarían relacionados con la presencia política de Movimiento Ciudadano y el proyecto de Lidia Rojas en Othón P. Blanco (OPB), lo que abre una interrogante: ¿realmente existe preocupación por el crecimiento de otras fuerzas políticas o simplemente se trata de una estrategia para sumar simpatizantes?
Porque una cosa es construir un proyecto político mediante propuestas y otra muy distinta sería utilizar presuntamente recursos o cargos públicos como moneda de cambio para conseguir respaldos.
De confirmarse estos señalamientos, correspondería a las autoridades competentes determinar si existió alguna irregularidad o posible utilización indebida de recursos públicos.
Por ahora, las acusaciones corresponden a una denuncia ciudadana y no han sido corroboradas de manera independiente. Tampoco se cuenta con una postura de las personas o instituciones señaladas.
Y mientras algunos presumen músculo político, la pregunta queda en el aire: ¿los nuevos apoyos llegan por convicción o por lo que presuntamente les prometieron a cambio?
Porque en política, reunir gente para una fotografía no necesariamente significa tener respaldo ciudadano.

