RedacciĂłn/Quintana Roo Ahora
La grave escasez de sangre en el Banco de Sangre de Chetumal ha comenzado a generar un preocupante comercio irregular de hemoderivados, una prĂĄctica que pone en riesgo tanto a pacientes como a donadores y que contraviene directamente lo establecido en la Ley General de Salud.
De acuerdo con testimonios de familiares de pacientes y personal del sector salud, ante la falta de unidades suficientes para cirugĂas, tratamientos oncolĂłgicos y emergencias mĂ©dicas, han surgido intermediarios que ofrecen âconseguir donadoresâ a cambio de dinero, aprovechĂĄndose de la urgencia y desesperaciĂłn de quienes necesitan transfusiones.
La Ley General de Salud es clara: la donaciĂłn de sangre debe ser altruista, voluntaria y no remunerada, y prohĂbe cualquier forma de pago o beneficio econĂłmico relacionado con la obtenciĂłn de sangre y sus componentes. Sin embargo, la crisis actual ha abierto la puerta a un mercado clandestino, sin supervisiĂłn sanitaria y al margen de la ley.
Familiares de pacientes hospitalizados han señalado que, ante la imposibilidad de encontrar donadores voluntarios, se ven obligados a pagar entre 1,500 y 3,000 pesos por persona, bajo el argumento de cubrir âtrasladosâ o âcompensacionesâ, lo que en los hechos representa una venta encubierta de sangre.
Esta situación afecta de manera particular a personas de escasos recursos, quienes no pueden cubrir estos pagos y quedan en riesgo de no recibir atención médica oportuna.
Especialistas en salud advierten que el comercio irregular de sangre no solo constituye un delito, sino tambiĂ©n un riesgo sanitario, ya que los donadores motivados por dinero podrĂan ocultar informaciĂłn sobre su estado de salud, incrementando el peligro de transmisiĂłn de enfermedades y comprometiendo la seguridad de las transfusiones.
La falta de campañas permanentes de donación altruista y la limitada capacidad operativa del Banco de Sangre de Chetumal han sido señaladas como factores que agravan el problema, junto con la alta demanda de hemoderivados para pacientes con cåncer, personas accidentadas y mujeres con complicaciones obstétricas.
Ante este panorama, organizaciones civiles y personal médico hicieron un llamado urgente a las autoridades de salud estatales y federales para reforzar la donación voluntaria, incrementar la vigilancia y frenar el comercio ilegal, a fin de garantizar que el derecho a la salud no dependa de la capacidad económica de las familias.
Mientras no se atienda de fondo la escasez de sangre en Chetumal, el riesgo es que estas prĂĄcticas irregulares sigan creciendo, normalizando un mercado prohibido por la ley y profundizando una crisis que golpea directamente a los pacientes mĂĄs vulnerables del sur de Quintana Roo.
