Redacción / Quintana Roo Ahora
Quintana Roo.- La comercialización de chips telefónicos piratas comenzó a detectarse en Quintana Roo a través de redes sociales y sitios de venta en línea, principalmente en Facebook, donde se ofertan los llamados “chips certificados” con mensajes diseñados para captar la atención de los usuarios, invitándolos a no quedarse sin señal o a aprovechar supuestas promociones.
Esta situación surge en el contexto de la obligatoriedad del registro de líneas telefónicas móviles, vigente desde el pasado 9 de enero, el cual incluye teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y otros equipos similares. La nueva normativa busca combatir delitos como extorsiones, fraudes telefónicos y suplantación de identidad en internet, al vincular cada número con una identidad oficial.
Sin embargo, pese a esta disposición, en redes sociales se detectó la venta irregular de chips a precios que van desde 30, 50 y 100 pesos, así como promociones de dos por 150 pesos, con distintos planes, coberturas y cantidad de gigabytes, dependiendo del costo. Algunos vendedores incluso ofrecen entrega a domicilio.
De acuerdo con las publicaciones analizadas, los distribuidores aseguran realizar entregas en municipios como Cancún, Playa del Carmen y Tulum, así como en estados vecinos como Yucatán y Campeche. Esta práctica ya es común en el centro del país, especialmente en Ciudad de México y el Estado de México, pero comienza a extenderse hacia otras regiones.
Durante un sondeo entre usuarios de telefonía móvil, varios señalaron que ya están tomando medidas para regularizar su línea conforme a la nueva normativa. Indicaron que el trámite puede realizarse a través de los sitios web oficiales de las compañías telefónicas o en los centros de atención al cliente, y deberá completarse antes del 30 de junio para evitar afectaciones en el servicio.
Marcos Basto, uno de los entrevistados, consideró que se trata de un trámite adicional, pero necesario en beneficio de la seguridad. Recordó que en el pasado fue víctima de intentos de extorsión, mediante llamadas sobre falsos secuestros de familiares o supuestas deudas, aunque logró no caer en el engaño, por lo que ve positiva la implementación de este nuevo control.

