Redacción / Quintana Roo Ahora
Bogotá,- Tras años de intentos fallidos para controlar la población de hipopótamos introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar, el gobierno de Colombia decidió aplicar una medida drástica: sacrificar al menos 80 ejemplares como parte de un nuevo plan ambiental.
La estrategia surge luego de que opciones como la reubicación internacional y la esterilización no lograran frenar el crecimiento de esta especie, que ya ronda los 200 individuos y continúa expandiéndose en la región del río Magdalena.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez, explicó que la decisión responde a criterios científicos establecidos desde 2022, cuando los hipopótamos fueron declarados especie invasora. Según indicó, reducir la población es clave para proteger los ecosistemas y evitar mayores riesgos.
Durante los últimos meses, el gobierno sostuvo gestiones con distintos países para trasladar a los animales; sin embargo, la falta de permisos bajo la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre y el desinterés internacional frenaron esa posibilidad.
A esto se suma otro problema: los ejemplares presentan deterioro genético por endogamia, lo que limita su viabilidad para ser reintroducidos en otros entornos.
El plan contempla métodos de eutanasia física y química, aplicados bajo supervisión de especialistas, iniciando en zonas como la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio, donde se concentra la mayor población.
Más allá del debate ético, las autoridades advierten que estos animales representan un riesgo creciente. Su tamaño, comportamiento territorial y agresividad los convierten en una amenaza para comunidades rurales, especialmente pescadores y campesinos que habitan cerca del río Magdalena.
La decisión marca un punto de inflexión en el manejo de esta problemática: de buscar soluciones diplomáticas y logísticas, el país pasa a una intervención directa para contener una especie que ya impacta de forma significativa el equilibrio ambiental.

