mayo 7, 2026
corruptos

Redacción / Quintana Roo Ahora

El fiscal estadounidense Todd Blanche advirtió que el Departamento de Justicia prepara nuevas acusaciones contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el narcotráfico, derivado de la cooperación que actualmente brindan líderes criminales extraditados a Estados Unidos.

Durante una entrevista con News Nation, Blanche explicó que varios capos enviados recientemente desde México han comenzado a colaborar con las autoridades estadounidenses, proporcionando información que podría fortalecer investigaciones y abrir nuevos procesos judiciales contra figuras políticas y funcionarios públicos.

“Una consecuencia de haber traído aquí a muchos líderes de algunos de estos cárteles es que algunos probablemente querrán cooperar”, declaró el fiscal, quien aseguró que el objetivo de Washington es desmantelar las estructuras de liderazgo de las organizaciones criminales y aumentar la presión sobre quienes las protegen desde posiciones de poder.

El funcionario señaló que anteriormente algunos líderes del narcotráfico se sentían protegidos en México y creían que podían evitar procesos judiciales o extradiciones. Sin embargo, afirmó que la estrategia ha cambiado y que ahora buscan que exista temor real de terminar procesados en ciudades como Chicago, Nueva York, San Diego o Texas.

Entre los casos mencionados públicamente dentro de las investigaciones destaca el del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, además de otros expedientes que ya incluyen acusaciones contra perfiles del sistema judicial mexicano. Blanche aseguró que la relación actual entre ambos países en materia de combate al narcotráfico y migración es “muy positiva”.

Sobre la posibilidad de desplegar tropas estadounidenses en territorio mexicano para combatir a los cárteles, el fiscal aclaró que esa decisión no corresponde al Departamento de Justicia, sino directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. No obstante, sostuvo que actualmente existe coordinación con autoridades mexicanas y reiteró que ambos gobiernos comparten el interés de frenar el tráfico de drogas.