Redacción/Quintana Roo Ahora
Cancún.- La llamada “crisis de los 40” podría tener una explicación más biológica que emocional. De acuerdo con la anatomista Michelle Spear, profesora de la Universidad de Bristol, esta etapa suele convertirse en la más agotadora de la vida debido a que pequeños cambios físicos coinciden con el momento de mayor presión laboral, familiar y económica.
En declaraciones retomadas por el Daily Mail, la especialista explicó que el cuerpo aún es capaz de producir energía, pero ya no lo hace bajo las mismas condiciones que en la juventud. El problema, señaló, es el “desajuste entre la biología y la demanda”, ya que mientras el organismo comienza a cambiar, las responsabilidades suelen alcanzar su punto máximo.
Uno de los factores clave son las variaciones hormonales. En el caso de las mujeres, las fluctuaciones de estrógeno y progesterona durante la perimenopausia pueden alterar las regiones del cerebro encargadas de regular el sueño profundo y la temperatura corporal, dificultando el descanso reparador.
Spear subrayó que la fatiga en esta etapa no necesariamente significa envejecimiento acelerado, sino una carga acumulada de años de estrés, trabajo y obligaciones. Por ello, recomendó priorizar la recuperación en lugar de intentar mantener el ritmo de los 20 años.
Entre sus sugerencias destacan mantener horarios regulares de sueño, realizar ejercicios de resistencia o pesas para conservar masa muscular, controlar el estrés y mejorar la alimentación, especialmente con una adecuada ingesta de proteínas.
La especialista advierte que entender esta etapa como un proceso natural puede ayudar a tomar decisiones más conscientes para proteger la salud física y mental en la mediana edad.

