Turistas disfrutan de la playa en Cancún (México). EFE/Alonso Cupul/Archivo
Redacción / Quintana Roo Ahora
En plena temporada alta, Cancún y Punta Cana libran una batalla silenciosa por el turista canadiense que ha comenzado a abandonar Cuba ante la suspensión masiva de vuelos y la incertidumbre operativa en la isla. El flujo, que tradicionalmente alimenta el Caribe en invierno, se reconfigura de manera acelerada mientras los viajeros buscan destinos con mayor estabilidad aérea y hotelera.
Lázaro Criado Gornés, director general en Cuba de la cadena Valentín, confirmó el cierre temporal de uno de sus tres hoteles en el país y advirtió que aerolíneas canadienses han suspendido rutas hacia los principales polos turísticos cubanos, con previsión de reanudarlas hasta el 30 de abril. La decisión impacta directamente a destinos como La Habana y Varadero, que enfrentan una caída abrupta en llegadas internacionales.
Entre las compañías que han cancelado operaciones figuran Air Canada, WestJet y Air Transat, así como las rusas Nordwind Airlines y Rossiya Airlines. Aunque aerolíneas como Aeroméxico, Viva Aerobús, Copa Airlines, Wingo, Iberia, Air Europa y World2Fly mantienen operaciones, el panorama anticipa un virtual vacío turístico en las próximas semanas.
En paralelo, Jamaica enfrenta su propia crisis tras el paso del huracán Melissa. La cadena Hyatt mantiene cerrados siete de sus ocho hoteles en la isla hasta noviembre de 2026, lo que ha provocado que touroperadores de América y Europa redirijan vuelos hacia República Dominicana. En este contexto, Cancún y Punta Cana capitalizan la coyuntura, compitiendo por captar al viajero canadiense que busca certidumbre en medio de la turbulencia caribeña.

