Redacción / Quintana Roo Ahora
Quintana Roo.- La disputa por ocupar la consejería vacante del Instituto Electoral de Quintana Roo ya comenzó y, como suele ocurrir en estos procesos, más allá de los exámenes y requisitos técnicos, también empiezan a moverse los grupos políticos, las recomendaciones silenciosas y las apuestas rumbo a una de las posiciones más relevantes del árbitro electoral en el estado.
En total, serían 21 perfiles los que lograron avanzar a la siguiente fase luego de aprobar el examen de conocimientos aplicado por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), mientras que otros 19 aspirantes quedaron en el camino tras no alcanzar la calificación requerida.
La lista fue publicada por el Instituto Nacional Electoral y marca el inicio de una etapa clave dentro del proceso de selección, donde no solo se evaluará el conocimiento técnico, sino también la capacidad política, operativa y hasta la resistencia mediática de quienes buscan sentarse en la mesa del Consejo General del Ieqroo.
La próxima parada será el ensayo presencial programado para el 30 de mayo, cuyos resultados deberán conocerse a más tardar el 9 de julio. Después vendrá la prueba de competencias gerenciales el 25 de julio y finalmente las entrevistas, fase donde históricamente suele definirse buena parte del desenlace.
Aunque el procedimiento aparenta ser estrictamente técnico, en los pasillos políticos ya se comenta que la vacante no solo representa un espacio administrativo, sino una posición estratégica rumbo a los próximos procesos electorales en Quintana Roo.
Y es que actualmente el Ieqroo opera con seis consejeros electorales, cuando legalmente debería contar con siete. La vacante debió cubrirse desde noviembre de 2025; sin embargo, en aquella ocasión únicamente fueron designadas tres de las cuatro posiciones disponibles.
Hoy, con 13 hombres y 8 mujeres compitiendo por el cargo, la realidad es simple: solo una persona llegará al Consejo General.
La pregunta en el ambiente político no es únicamente quién tiene mejor perfil técnico, sino quién logrará construir los consensos suficientes para convertirse en la próxima o próximo consejero electoral del estado.



