Redacción / Quintana Roo Ahora
La única testigo de cargo presentada por la Fiscalía en el proceso penal que enfrenta el dirigente cetemista Isidro Santamaría Casanova, acusado de haber ordenado el asesinato de Luis Fernando Peón Cardín en 2018, aseguró que nunca realizó las declaraciones que aparecen en la carpeta de investigación y denunció haber sido víctima de presuntas presiones, coacción y tortura para firmar un documento cuyo contenido afirma que jamás pudo leer.
La mujer, identificada con las iniciales AGKD, presentó una denuncia penal contra el fiscal Pedro Luis Hernández Herrera, al señalar que fue obligada a firmar una declaración elaborada por el funcionario ministerial, quien presuntamente buscaba incriminar a Santamaría Casanova.
Según su testimonio, fue citada a la Fiscalía para declarar sobre un caso del que dijo no tener conocimiento. Afirmó que permaneció más de siete horas en las instalaciones ministeriales, sin alimentos y bajo constante presión para señalar al dirigente sindical como presunto autor intelectual del homicidio.
«Escribió lo que quiso. Me preguntaba cosas que yo siempre negué porque las desconocía. Me presionaba y me decía: ‘Tengo que cerrar el expediente'», declaró.
La denunciante relató que durante el interrogatorio le mostraron fotografías de personas que aseguró no conocer, mientras el fiscal insistía en que confirmara hechos que, según dijo, nunca presenció.
«Me enseñaba fotos de gente que no conozco y quería que dijera cosas que no vi y que nunca escuché», afirmó.
AGKD también sostuvo que al finalizar el interrogatorio le solicitaron firmar y colocar sus huellas digitales en un documento que nunca le permitieron revisar.
«Mientras preguntaba, él escribía y escribía. Al final me dijo que firmara y pusiera mis huellas. No me dejó leer y no me quiso entregar una copia; me dijo que no tenía papel y que regresara el lunes. Cuando regresé, nunca estuvo.»
Añadió que llegó a la Fiscalía alrededor de las 10 de la mañana y salió casi al anochecer, agotada y sintiendo que fue prácticamente obligada a firmar para poder retirarse. Asimismo, denunció que, tras esos hechos, patrullas policiales rondaron su domicilio durante varios días, situación que interpretó como un acto de intimidación.
La mujer informó que ya ratificó formalmente su denuncia por presunta tortura y coacción, la cual quedó registrada bajo la carpeta FGE/QR/CAN/FECDCPSPYT/55/03/2026.
Durante la audiencia inicial de la causa penal 660/2025, AGKD aseguró que informó al juez de control que nunca realizó las declaraciones contenidas en la carpeta de investigación.
«Yo le dije al juez que nada de lo que estaba ahí lo había dicho.»
Sin embargo, sostuvo que esa intervención fue registrada únicamente como una retractación y no como una negación expresa del contenido de la declaración ministerial que le atribuyen.
Pese a ello, el juez de control determinó vincular a proceso a Isidro Santamaría Casanova e imponerle la medida cautelar de prisión preventiva.
La defensa del dirigente cetemista ha sostenido públicamente que existe una persecución en su contra y que la imputación carece de elementos probatorios sólidos. Según sus abogados, la declaración atribuida a AGKD fue utilizada para obtener la orden de aprehensión derivada de la carpeta de investigación 07375/2018, pese a que la propia testigo ahora afirma que nunca realizó esas manifestaciones.
Antes de su detención, Santamaría Casanova ofreció diversas conferencias de prensa en las que denunció presuntas irregularidades en la integración del expediente. Sus abogados también han cuestionado que, a siete años del homicidio de Luis Fernando Peón Cardín, no exista una persona procesada como presunto autor material del crimen, mientras el proceso contra quien es señalado como supuesto autor intelectual continúa sustentándose, según su defensa, en pruebas que consideran falsas y dentro de un procedimiento presuntamente viciado.

