Redacción / Quintana Roo Ahora
MÉXICO.— Las cifras encendieron las alarmas sobre el futuro educativo del país: cuatro de cada diez estudiantes mexicanos de 15 años quedaron por debajo del nivel básico al mismo tiempo en matemáticas, lectura y ciencias, de acuerdo con los resultados de la prueba internacional PISA 2025.
El dato es demoledor: 41.8% de los alumnos mexicanos se ubicó por debajo del nivel 2 en las tres materias, más del doble del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), situado en 19.7%.
El panorama fue calificado como “obviamente grave” por Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, quien además advirtió sobre una caída global particularmente preocupante en las habilidades de lectura.
Pero los números de México llaman especialmente la atención.
En matemáticas, los estudiantes mexicanos obtuvieron 388 puntos, mientras el promedio de la OCDE fue de 463. En lectura, México alcanzó 408 frente a 461; y en ciencias, 414 contra los 482 puntos del promedio internacional.
La brecha también aparece cuando se analiza cuántos jóvenes consiguieron siquiera el nivel considerado básico.
En matemáticas, solo 30% de los estudiantes mexicanos logró alcanzar ese nivel, frente al 65% de la OCDE. En ciencias lo consiguió el 50%, contra 74%, mientras que en lectura llegó al nivel básico el 50%, frente al 69% del promedio del organismo.
Y cuando se busca a los estudiantes con resultados sobresalientes, la cifra se desploma todavía más: apenas 0.5% de los mexicanos alcanzó niveles de excelencia en alguna de las tres áreas, mientras que entre los países de la OCDE el promedio fue de 11.9%.
Los resultados también muestran un nuevo retroceso en matemáticas. Frente a la evaluación de 2022, México perdió siete puntos en esta materia. Lectura también cayó siete puntos, mientras ciencias aumentó cuatro.

Aunque la OCDE señala que México ha conseguido incorporar a más jóvenes al sistema educativo y ha mantenido relativamente estables algunos resultados en medio de una caída internacional, las cifras vuelven a poner sobre la mesa una pregunta incómoda:
¿Qué está pasando en las aulas mexicanas si miles de adolescentes llegan a los 15 años sin alcanzar competencias básicas en lectura, matemáticas y ciencias?
Los resultados de PISA vuelven a prender los focos rojos sobre una posible crisis de aprendizaje que podría acompañar a toda una generación si no se logra revertir el rezago.

