Redacción / Quintana Roo Ahora
Baja California Sur.— La búsqueda de Carlos Alberto Beltrán Olmeda terminó en una fosa clandestina. Pruebas genéticas permitieron identificar los restos del exasesor político del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y exoficial mayor del Ayuntamiento de Los Cabos, quien permanecía desaparecido desde mayo.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur confirmó la identidad después de realizar los análisis forenses correspondientes a restos óseos recuperados en San José del Cabo.
El hallazgo ocurrió el pasado 13 de julio, en una brecha de terracería que conduce hacia la colonia La Ballena.
Un video puso la mirada sobre La Ballena
La ubicación de la fosa estuvo precedida por la circulación de un video atribuido a una presunta integrante de una organización criminal.
En la grabación se habrían proporcionado referencias sobre un punto donde supuestamente se encontraba enterrado un hombre.
Autoridades acudieron al sitio señalado y, durante la inspección, localizaron una inhumación clandestina con restos humanos.
La osamenta fue recuperada por especialistas y trasladada al Servicio Médico Forense.
Los estudios posteriores permitieron obtener un perfil genético que finalmente estableció que se trataba de Carlos Alberto Beltrán Olmeda.
Un nombre ligado a la operación política
Beltrán Olmeda no era un personaje ajeno a la política.
Antes de incorporarse al Gobierno municipal de Los Cabos fue identificado públicamente como asesor político de Rubén Rocha Moya, actual gobernador de Sinaloa.
Posteriormente ocupó la Oficialía Mayor del Ayuntamiento de Los Cabos desde 2021 y dejó el puesto en mayo de 2026, mismo mes en que se perdió información sobre su paradero.
Su nombre también estuvo rodeado de controversias políticas y electorales.
Además, diversas publicaciones difundieron señalamientos sobre presuntos vínculos con estructuras del crimen organizado, particularmente con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa.
Hasta el momento, sin embargo, las autoridades no han informado que exista una resolución judicial que acredite esas acusaciones ni han establecido que tengan relación directa con su muerte.
La identidad está confirmada; el crimen sigue sin esclarecerse
La prueba genética resolvió quién era la persona encontrada en la fosa, pero la investigación todavía tiene interrogantes centrales.
¿Quién asesinó a Beltrán Olmeda? ¿Cuál fue el móvil? ¿Cuándo ocurrió su muerte? ¿Quién trasladó y enterró sus restos? ¿Existe alguna relación entre el crimen y su trayectoria política o las acusaciones que circularon alrededor de su nombre?
Esas respuestas permanecen pendientes.
La Procuraduría de Baja California Sur continúa con las investigaciones para reconstruir los últimos movimientos del exfuncionario e identificar a quienes participaron en su muerte y posterior inhumación clandestina.
El caso adquiere una dimensión política por el pasado de Beltrán Olmeda como colaborador de Rocha Moya, pero también una vertiente criminal por las circunstancias en las que fueron encontrados sus restos.
Por ahora, la evidencia oficialmente conocida confirma su identidad y el hallazgo en una fosa clandestina. Cualquier posible conexión de su muerte con Los Chapitos u otro grupo criminal deberá ser demostrada por las autoridades mediante la investigación ministerial.

