Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún, Q. Roo.- El acelerado crecimiento urbano y turístico que registra Cancún y sus alrededores comienza a generar presiones sobre la infraestructura, la movilidad y los servicios públicos, advirtió Carlos Cardín, fundador y expresidente municipal de Benito Juárez, quien señaló que la falta de planeación podría traducirse en altos costos para la población y en una pérdida de competitividad para el destino.
El exalcalde aseguró que la principal preocupación se encuentra en la zona continental de Isla Mujeres, particularmente en Isla Blanca, donde actualmente existen más de 10 mil habitaciones hoteleras y continúan proyectándose nuevos desarrollos, sin que exista la infraestructura necesaria para atender a los trabajadores que requerirá esa expansión. Señaló que hacen falta viviendas, escuelas, hospitales, parques y un sistema de transporte público eficiente que conecte la zona.
Cardín advirtió que, además de la oferta existente, hay alrededor de 500 hectáreas con proyectos para construir hasta 20 mil nuevas habitaciones de hotel. Recordó que cada cuarto puede generar entre dos y tres empleos directos e indirectos, por lo que el crecimiento de la planta laboral incrementará la demanda de servicios e infraestructura urbana.
Asimismo, alertó que esta expansión impactará de forma directa la movilidad de Cancún, ya que el Aeropuerto Internacional continuará concentrando la llegada de turistas que deberán cruzar la ciudad para trasladarse a los nuevos centros de hospedaje. En ese sentido, estimó que, de mantenerse la tendencia actual, la avenida Bonampak podría alcanzar un nivel crítico de saturación en un plazo aproximado de cinco años, al ser una de las principales vías de acceso hacia esa zona turística.
El exedil añadió que fenómenos similares ya comienzan a observarse en destinos como Holbox y Puerto Morelos, donde el crecimiento de la infraestructura hotelera también depende de la capacidad operativa del Aeropuerto Internacional de Cancún. Consideró que esta concentración incrementa la presión sobre la red carretera y los servicios de transporte regional.
Finalmente, Carlos Cardín señaló que Cancún también enfrenta un cambio en su dinámica urbana al convertirse, en algunos casos, en una «ciudad dormitorio», donde muchas personas llegan para realizar actividades comerciales o laborales, pernoctan y posteriormente regresan a sus lugares de origen, situación que contribuye al incremento del flujo vehicular y refuerza la necesidad de una planeación integral para el desarrollo de la zona norte de Quintana Roo.

