septiembre 25, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

CANCÚN.— El temor y la inconformidad no desaparecen en el Centro Regional de Educación Normal (CREN) “Bacalar” de Cancún, ubicado en la Región 91. A varios días de la denuncia por un presunto abuso sexual contra una alumna en las inmediaciones del acceso al plantel, estudiantes continúan reclamando respuestas y medidas concretas de seguridad.

La denuncia ya habría sido presentada formalmente ante la Fiscalía General del Estado (FGE). Sin embargo, hasta el momento no se ha informado públicamente sobre alguna detención relacionada con los hechos ni sobre avances específicos de la investigación.

Mientras tanto, autoridades del CREN indicaron que el asunto será atendido por el área Jurídica de la Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ).

Las cartulinas siguen en la entrada

La protesta permanece plasmada sobre las rejas de la escuela.

“Maestros protegen agresores”, “Las infancias merecen aulas seguras” y “Una escuela que encubre violencia no tiene derecho a llamarse formadora” son algunos de los mensajes colocados por manifestantes.

Familiares y estudiantes han acusado que, tras conocerse el caso, presuntamente no se activaron los mecanismos de actuación y protección correspondientes. Este señalamiento forma parte de la denuncia de la comunidad escolar y no se ha informado públicamente de una resolución oficial que determine responsabilidades al respecto.

Pero la preocupación entre los alumnos ya se refleja fuera de las aulas.

“Ya tenemos temor, incluso de día”

Algunos estudiantes aseguran que han cambiado hasta la manera de regresar a casa.

Ante el temor de permanecer en los alrededores del plantel, varios jóvenes estarían optando por salir en grupo y solicitar transporte mediante plataformas como DiDi o Uber.

“Entre dos o tres que vivimos en la misma zona pedimos el taxi porque ya tenemos temor, incluso de día”, relataron estudiantes bajo condición de anonimato.

Otros prefieren guardar silencio sobre lo sucedido, pero la exigencia entre quienes han hablado es prácticamente la misma: quieren medidas de seguridad y respuestas sobre qué se hará para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir.

Por ahora, la investigación del presunto abuso corresponde a la Fiscalía, mientras permanece pendiente conocer públicamente qué acciones adoptará la autoridad educativa ante las demandas de la comunidad del CREN.

Entre cartulinas de protesta, alumnos que prefieren abandonar rápidamente la zona y cuestionamientos todavía sin respuesta pública, la comunidad estudiantil mantiene su exigencia de seguridad dentro y fuera del plantel. Con información de Por Esto!