Redacción / Quintana Roo Ahora
México.- La historia del popular Pato Merlín dio un nuevo giro luego de que documentos del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) revelaran que varias personas intentaron registrar su nombre e imagen días antes de que su familia iniciara formalmente el trámite para proteger la marca.
De acuerdo con los registros, los intentos ocurrieron el pasado 17 de junio y fueron realizados con apenas minutos de diferencia entre sí, utilizando distintos nombres y domicilios ubicados en los estados de Jalisco y Yucatán.
El primer trámite fue presentado a las 9:24 de la noche por Rosa María Hernández Flores, quien utilizó una dirección en Zapopan, Jalisco. Como apoderado aparece Carlos Alvarado Butanda, abogado especializado en derechos de autor. Las solicitudes buscaban registrar el nombre “El Pato Merlín” en diversas categorías relacionadas con entretenimiento, actividades culturales, publicidad, marketing de influenciadores y prendas de vestir.
Tan solo 14 minutos después, a las 9:38 de la noche, una segunda solicitud fue ingresada por David Sides Fuentes, con domicilio en Mérida, Yucatán. En este caso se intentó registrar la marca “El Pato Merlín, el pato de la suerte”, acompañada de una imagen de un pato vestido con un uniforme alusivo a la Selección Mexicana.
Mientras tanto, la familia del ave acudió hasta el lunes 22 de junio a las oficinas del IMPI para iniciar el proceso de registro de su nombre e imagen. La gestión fue realizada personalmente por Karla Ivette Gómez, propietaria y cuidadora del famoso pato que se convirtió en un fenómeno viral durante las celebraciones futbolísticas.
El caso llegó incluso a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien fue cuestionada sobre los intentos de apropiarse comercialmente del personaje sin autorización de sus propietarios.
“Qué abuso”, expresó la mandataria federal, al tiempo que adelantó que se brindará apoyo a la familia para que pueda obtener los derechos correspondientes sobre el nombre y la imagen del Pato Merlín.
La polémica ha generado indignación en redes sociales, donde usuarios consideran injusto que terceros intentaran adelantarse al registro de una figura que alcanzó notoriedad gracias al cariño de su familia y al apoyo de miles de personas en internet.


