📢

¿Tienes alguna denuncia ciudadana?

Falta de servicios públicos, maltrato animal, corrupción, abuso de autoridad o una denuncia con folio de Fiscalía.

Enviar denuncia
julio 1, 2026
yalahua

Redacción / Quintana Roo Ahora

La laguna Yalahau, uno de los ecosistemas costeros más importantes del norte de Quintana Roo, es objeto de una estrategia de monitoreo ambiental impulsada por comunidades y especialistas, con el propósito de contener la contaminación por nutrientes, microplásticos y desechos urbanos, además de garantizar la inocuidad de la pesca y conservar los manglares que sostienen la biodiversidad de la región.

Como parte de estas acciones, se han realizado cinco monitoreos ambientales estratégicos y se capacitó a más de 50 integrantes de cooperativas pesqueras de Raudales y Laguna Guerrero en prácticas para fortalecer la calidad e inocuidad de los productos pesqueros, al tiempo que se fomenta una mayor comprensión sobre el estado ambiental del cuerpo de agua y la importancia de su conservación.

El proyecto es coordinado por Nicole Bernar, líder de conservación de sistema kárstico, y Azul Guzmán, responsable del laboratorio y calidad del agua de Centinelas del Agua, quienes trabajan de manera conjunta con cooperativas de pescadores y artesanas para fortalecer la participación comunitaria en la protección del ecosistema. Las jornadas de capacitación también buscan impulsar mejores prácticas productivas y promover el desarrollo sustentable de las comunidades.

Los estudios realizados revelan que la zona costera de Holbox presenta una mayor intensidad de corrientes marinas, lo que mantiene temperaturas más bajas que el interior de la laguna Yalahau. Sin embargo, también se detectó la presencia de la bacteria enterococo, asociada comúnmente con descargas de aguas residuales y otras actividades humanas. Asimismo, el análisis mediante el índice TRIX evidenció una mayor disponibilidad de nutrientes y materia orgánica en algunas áreas costeras, lo que sugiere aportes derivados de actividades antropogénicas.

En cuanto a la contaminación por microplásticos, las investigadoras identificaron que durante la temporada de secas la mayor concentración se localiza en el centro de la laguna, particularmente cerca de la ruta marítima entre Holbox y Chiquilá. En temporada de lluvias, en cambio, las corrientes movilizan estos residuos hacia la franja costera, incrementando su presencia en playas y zonas de manglar, lo que representa un riesgo para la fauna marina y los ecosistemas costeros.

Las responsables del proyecto señalaron que, si bien el sistema mantiene en términos generales una productividad de baja a moderada, existen puntos específicos donde la carga de contaminantes es mayor debido a la actividad humana. Hasta el momento, las acciones implementadas muestran resultados positivos, reflejados en la realización de cinco campañas de monitoreo, la capacitación de medio centenar de habitantes y la integración de dos Comités del Agua en Raudales y Laguna Guerrero, con el objetivo de fortalecer la vigilancia y conservación de este importante cuerpo de agua.