Redacción / Quintana Roo Ahora
Playa del Carmen, Quintana Roo.— La llamada Ley Chaleco vuelve a generar tensión entre el Gobierno de Quintana Roo y las organizaciones de motociclistas, que buscan frenar la obligación de utilizar chalecos y cascos numerados antes de que la medida comience a aplicarse en 2027.
Tras el anuncio de la secretaria de Gobierno, Cristina Torres Gómez, sobre la próxima implementación de esta disposición, agrupaciones del norte del estado comenzaron a gestionar una nueva mesa de diálogo para negociar alternativas que les permitan circular sin portar las identificaciones establecidas en la reforma aprobada en 2024.
Samuel Gómez Muñiz, vocero del motociclismo organizado, confirmó que ya existe un acercamiento con la funcionaria estatal, aunque todavía no se ha establecido una fecha para la reunión.
El principal argumento de los inconformes es que la medida podría representar un riesgo para los propios motociclistas, debido a que las identificaciones numéricas podrían ser robadas o clonadas por personas involucradas en actividades delictivas.
Según el representante, existe la posibilidad de que delincuentes utilicen chalecos y cascos con números similares a los de motociclistas registrados, lo que podría generar confusiones e incluso involucrar a personas inocentes en investigaciones relacionadas con delitos.
Ante este escenario, Gómez Muñiz aseguró que existen acuerdos previos con el Gobierno estatal para que integrantes del motociclismo organizado puedan acceder a salvoconductos que los exenten de portar estas prendas.
“Tenemos acuerdos con el gobierno estatal, en el que el motociclismo organizado tendrá salvoconductos”, señaló.
Sin embargo, la propuesta no ha logrado unificar al sector, pues mientras algunas agrupaciones buscan negociar excepciones, otros motociclistas consideran que la exigencia debería centrarse en la revocación de la reforma y no en obtener permisos especiales.
La intención es que en la próxima mesa de trabajo participen representantes de organizaciones de Chetumal, Playa del Carmen y Cancún, para presentar sus argumentos directamente ante las autoridades estatales.
Aunque por ahora no existe una convocatoria para realizar marchas o bloqueos, el vocero advirtió que podrían recurrir a movilizaciones si las negociaciones no llegan a buen término.
Incluso, utilizó la expresión “armarán la revolución” para referirse a una eventual respuesta del sector ante la falta de acuerdos, aunque aclaró que primero buscarán agotar las vías de diálogo para evitar afectaciones a la ciudadanía.
La controversia también ha evidenciado diferencias entre los motociclistas sobre la estrategia que deben seguir frente a una reforma que, desde su aprobación, ha provocado cuestionamientos por sus posibles implicaciones en materia de seguridad.
Por ahora, el Gobierno estatal y las organizaciones motociclistas tienen pendiente definir una fecha para retomar las conversaciones, mientras continúa la incertidumbre sobre las condiciones en las que se aplicará la medida.
De no alcanzarse acuerdos, el conflicto podría pasar de las mesas de negociación a las calles, en medio de las exigencias de motociclistas que buscan evitar la obligatoriedad de los chalecos y cascos numerados.

