Redacción / Quintana Roo Ahora
Quintana Roo.— Luego de que Grupo REFORMA exhibiera los viajes en jets privados atribuidos a la gobernadora Mara Lezama y su familia, y de que la presidenta Claudia Sheinbaum le exigiera públicamente aclarar el caso, una oleada de publicaciones de funcionarios, alcaldes y personajes cercanos salió en defensa de la mandataria quintanarroense.
La polémica se convirtió rápidamente en una crisis de imagen para el Gobierno de Quintana Roo. En medio de los cuestionamientos sobre quién pagó los vuelos y bajo qué condiciones fueron utilizados los aviones, comenzaron a aparecer en redes sociales fotografías de funcionarios junto a Lezama, acompañadas de mensajes destacando “lo mejor” de la gobernadora, su trabajo y sus cualidades.
La ofensiva de respaldo alcanzó a presidentes municipales de Bacalar, José María Morelos, Benito Juárez, Tulum, Felipe Carrillo Puerto y Playa del Carmen, quienes se sumaron públicamente a los mensajes favorables hacia la mandataria.
REFORMA puso los jets bajo la lupa
El escándalo tomó fuerza después de que Grupo REFORMA difundiera información sobre los vuelos privados realizados por Lezama, basada en registros aeroportuarios y datos relacionados con movimientos internacionales hacia Estados Unidos.
Entre los destinos señalados aparecen Florida, Orlando y Vail, Colorado, mientras que determinados traslados han sido estimados entre 402 mil y 806 mil pesos.
Las publicaciones han colocado en el centro de la discusión no solamente el número de viajes, sino una pregunta que continúa sin una respuesta documental pública: ¿quién pagó los vuelos privados de la gobernadora?
La presión aumentó cuando Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre el caso y respondió:
“La gobernadora tendrá que aclarar”.
Mara reconoce vuelos privados, pero rechaza cifras
Lezama terminó reconociendo públicamente que utilizó servicios privados de aviación, aunque rechazó la cantidad de viajes que se le atribuye y aseguró que “jamás fueron solventados con dinero público”.
“En su momento tuve que realizar viajes de servicio privado y que por supuesto jamás fueron solventados con dinero público”, publicó.
También argumentó que la cifra difundida no corresponde con la realidad.
“El número de viajes que se manejan no es real, significaría estar de vacaciones un año completo, sería imposible”.
Sin embargo, su explicación no ha cerrado el debate sobre quién cubrió económicamente esos servicios privados, cuánto costaron realmente y bajo qué condiciones tuvo acceso a las aeronaves.
Del escándalo de los jets a la defensa en redes
































Tras el golpe mediático provocado por las revelaciones de REFORMA y el llamado presidencial a rendir cuentas, el aparato político alrededor de Lezama parece haber entrado en modo control de daños.
En cuestión de horas, funcionarios, alcaldes y aliados comenzaron a llenar las redes con fotografías y mensajes favorables hacia la gobernadora.
La estrategia podrá multiplicar elogios y muestras públicas de respaldo, pero el cuestionamiento que detonó la crisis permanece intacto:
¿Quién pagó los vuelos privados de Mara Lezama y bajo qué condiciones se realizaron?
Porque frente a una controversia de esta magnitud, una fotografía con un funcionario y un mensaje de apoyo difícilmente sustituyen documentos, facturas y una explicación completa sobre el origen de los recursos utilizados. No se sabe si quienes salen a defenderla la ayudan o … terminan de desprestigiarla.

