Redacción/ Quintana Roo por
Cancún, Quintana Roo.— José Juárez Gil, mejor conocido como “Pepe Tigre”, volvió a colocarse bajo los reflectores luego de reaparecer en videos difundidos durante septiembre de 2026 desde las instalaciones de su antiguo restaurante en Cancún, donde actualmente mantiene un jaguar.
Las imágenes, difundidas por creadores de contenido, muestran a Juárez Gil recorriendo el inmueble y permitiendo que algunos visitantes participen en la alimentación del felino. La reaparición ha despertado nuevamente interés por la historia del personaje, pero también por una disputa que arrastra desde hace más de una década: la situación jurídica de los terrenos que asegura le pertenecen.
UNA BATALLA POR LAS TIERRAS QUE VIENE DE AÑOS ATRÁS
El conflicto inmobiliario de Pepe Tigre no es nuevo.
Juárez Gil ha sostenido durante años que recibió terrenos para desarrollar un proyecto relacionado con la conservación y exhibición de fauna, y ha vinculado públicamente los antecedentes de esa posesión con la administración del exgobernador Mario Villanueva Madrid.
Ya desde 2011 afirmaba que parte de esas tierras le habían sido entregadas desde finales de los años ochenta y denunciaba intentos de despojo. Sin embargo, en aquella misma época reconocía que existían problemas pendientes de regularización sobre las superficies.
El asunto terminó llegando a los tribunales.
Documentación localizada sobre la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo (AGEPRO) registra actuaciones dentro del Juicio Ordinario Civil 1144/2012, promovido contra José Juárez Gil.
En enero de 2019, la AGEPRO presentó conclusiones dentro de ese procedimiento. Esto confirma que existe una controversia judicial relacionada con Pepe Tigre y los terrenos, aunque la agencia no habría iniciado originalmente el conflicto: heredó expedientes, bienes y litigios del desaparecido Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado (IPAE).
PEPE TIGRE HABLA DE UN PRESUNTO DESPOJO
La versión de Juárez Gil es distinta.
Durante años ha acusado a particulares y autoridades de intentar quitarle las propiedades que asegura haber recibido legalmente.
En diciembre de 2023 incluso buscó la intervención del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Durante la inauguración del Aeropuerto Internacional de Tulum entregó una carta en la que solicitaba apoyo para recuperar predios.
En aquel documento señaló una superficie de 251 mil 602.047 metros cuadrados en Benito Juárez, que, según su versión, era utilizada para preservar especies como jaguares, ocelotes, tapires y osos hormigueros.
También ha denunciado públicamente que autoridades estatales pretendían cobrarle alrededor de 10 millones de pesos para regularizar y titular terrenos, mientras que, según su señalamiento, propietarios cercanos habrían recibido condiciones económicas diferentes.
Estas afirmaciones corresponden a la versión de Juárez Gil y no constituyen por sí mismas una resolución judicial que determine que existió un despojo.
¿AGEPRO LE QUITÓ LAS TIERRAS?
Hasta ahora, la información disponible no permite afirmar jurídicamente que AGEPRO haya despojado a Pepe Tigre de sus propiedades.
Lo documentado es que el conflicto comenzó antes de la creación de esa dependencia.
AGEPRO nació en 2017 y heredó del antiguo IPAE terrenos, expedientes, procedimientos administrativos y controversias judiciales. Entre esos asuntos quedó precisamente el relacionado con José Juárez Gil.
Posteriormente, la dependencia continuó las acciones legales dentro del juicio civil 1144/2012.
Para establecer quién tiene jurídicamente la razón sería necesario revisar de manera integral las escrituras, contratos o actos de entrega de los terrenos, la demanda y contestación del juicio, pruebas, sentencias, apelaciones y posibles amparos.
SU REAPARICIÓN REVIVE EL CASO
La presencia de Pepe Tigre nuevamente en redes sociales ha provocado que su historia vuelva a circular y que también resurjan cuestionamientos sobre qué ocurrió con sus propiedades.
Incluso apareció una petición ciudadana en internet denominada “¡Justicia para Pepe Tigre! Exigimos respeto a sus derechos y la devolución de sus tierras”, cuyos promoventes solicitan una revisión transparente de su situación jurídica y de los procedimientos relacionados con las propiedades.
La petición refleja el respaldo de sus impulsores, pero tampoco constituye evidencia de que judicialmente se haya determinado un despojo.
TAMBIÉN REVIVE LA POLÉMICA POR LOS FELINOS
La historia de Pepe Tigre también tiene otro capítulo documentado.
En 2011, la Profepa aseguró diez grandes felinos que estaban bajo su responsabilidad en Cancún. La dependencia señaló entonces deficiencias en alimentación, higiene, instalaciones y atención veterinaria.
Posteriormente, una pantera negra —identificada por Profepa como Panthera onca, es decir, un jaguar de coloración melánica— fue devuelta a Juárez Gil después de que acreditara su legal posesión y procedencia.
Ahora, 15 años después de aquel episodio, Pepe Tigre vuelve a aparecer acompañado de un jaguar, mientras su antiguo restaurante y sus terrenos vuelven a despertar curiosidad.
Su historia, por tanto, está lejos de limitarse a los tigres que durante años fueron una atracción del viejo Cancún.
Detrás existe una larga disputa inmobiliaria que llegó a los tribunales, un juicio civil documentado desde 2012 y reclamos de Juárez Gil que continúan hasta nuestros días.
La gran pregunta que vuelve a surgir con su reaparición es qué ocurrió finalmente con esas tierras y cuál es actualmente la situación jurídica de los predios que Pepe Tigre continúa reclamando como suyos.

