Redacción / Quintana Roo Ahora
CHETUMAL, QRoo.— Dos trabajadores muertos, un tercero localizado gravemente golpeado y una serie de preguntas que familiares y compañeros aseguran que todavía no tienen respuesta.
Trabajadores de The Explorean Selva Maya Kohunlich y familiares de las víctimas están solicitando el apoyo de la presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández, para que el caso sea investigado a fondo y se determine qué ocurrió realmente durante la noche del domingo.
De acuerdo con los testimonios difundidos sobre el caso, los tres empleados regresaban de cumplir con una actividad laboral cuando ocurrió el incidente sobre la carretera Chetumal–Escárcega, cerca del entronque hacia Caobas.
Pero las condiciones en las que habrían sido encontrados encendieron las dudas.
Familiares y trabajadores piden que se investigue si las dos personas fallecidas pudieron haber sido víctimas de una agresión deliberada. También solicitan esclarecer por qué el tercer trabajador fue localizado con golpes severos.
Entre las posibilidades que consideran necesario investigar se encuentra un presunto asalto durante el traslado.
Sin embargo, hasta ahora no existe confirmación oficial de que se haya tratado de una ejecución, un robo o cualquier otro hecho delictivo. Será la investigación ministerial y los peritajes correspondientes los que deberán establecer las causas y responsabilidades.
Las preguntas también alcanzan las condiciones laborales y de seguridad.
Los trabajadores solicitan conocer cuánto tiempo pasó antes de que comenzara la búsqueda, qué protocolos existían para proteger al personal durante estos traslados y en qué condiciones fue encontrada la unidad.
Por ello, familiares y compañeros están pidiendo la intervención de Yensunni Martínez para que las autoridades den seguimiento al expediente y el caso no sea cerrado apresuradamente bajo una explicación que deje interrogantes pendientes.
Dos trabajadores perdieron la vida y otro sobrevivió gravemente golpeado.
Para quienes hoy exigen respuestas, la pregunta sigue siendo la misma:
¿Qué ocurrió realmente aquella noche en la carretera Chetumal–Escárcega?

