junio 18, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

El recale masivo de sargazo continúa impactando las costas de Quintana Roo y, de acuerdo con el más reciente semáforo de monitoreo, 35 playas del norte del estado registran niveles excesivos de la macroalga. Las zonas más afectadas se localizan en Tulum, diversos puntos de la Riviera Maya y la costa oriental de Cozumel, donde el indicador se mantiene en color rojo.

Los datos del reporte señalan que, de las 100 playas monitoreadas, 18 presentan abundante presencia de sargazo, mientras que 12 registran niveles moderados. Asimismo, 32 playas mantienen una baja cantidad de la macroalga y únicamente tres se encuentran libres de este fenómeno que cada año afecta al Caribe mexicano.

Entre las playas con mayores acumulaciones destacan Arco Maya, Tulum Zona Hotelera Sur, Punta Piedra, Tankah y Bahía Solimán, donde la presencia de sargazo ha comenzado a afectar la imagen turística y las actividades recreativas tanto para visitantes como para prestadores de servicios turísticos.

En contraste, las condiciones son más favorables en Cancún e Isla Mujeres, particularmente en algunos sectores de la zona hotelera y en las playas de la ínsula, donde la llegada de sargazo se mantiene en niveles bajos o moderados, permitiendo una mejor experiencia para los turistas.

El fenómeno ocurre en un año que ya es considerado histórico por el volumen de sargazo que ha arribado a las costas del Caribe mexicano, generando preocupación entre autoridades, empresarios y comunidades costeras debido a los impactos ambientales, económicos y turísticos que provoca su acumulación masiva.

Ante este panorama, la coordinadora del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, Ivonne Ortega Pacheco, impulsó recientemente una propuesta para que el Gobierno Federal asuma una responsabilidad integral en el manejo del sargazo mediante acciones preventivas, correctivas y de adaptación. La legisladora señaló que la falta de una política clara ha derivado en respuestas fragmentadas e insuficientes, por lo que consideró necesario que la Federación adopte un papel rector frente a una problemática que calificó como una crisis ambiental de gran escala.