Redacción/Quintana Roo Ahora
Ciudad de México.– El ataque armado registrado en la zona arqueológica de Teotihuacán dejó un saldo de dos personas muertas —incluido el agresor— y al menos 13 heridos, varios de ellos turistas extranjeros.
El responsable fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, originario de Tlapa, Guerrero, quien abrió fuego desde la Pirámide de la Luna tras planear el ataque con anticipación.
De acuerdo con las investigaciones, el agresor actuó en solitario y se inspiró en masacres internacionales, particularmente en el tiroteo de Columbine, lo que lo clasifica como un “copycat” o imitador.
Las autoridades también señalaron que presentaba antecedentes de problemas psicológicos y portaba material relacionado con ataques violentos y discursos extremistas.
El ataque provocó pánico entre visitantes; una turista canadiense perdió la vida, mientras que los heridos se mantienen bajo atención médica.
Tras la agresión, el sitio fue evacuado y permanece bajo resguardo, mientras el gobierno federal anunció el refuerzo de seguridad en zonas arqueológicas y turísticas.
El caso ha encendido alertas y reavivado el debate sobre la influencia de la violencia global en este tipo de hechos.

