Redacción / Quintana Roo Ahora
El Papa León XIV concluyó su visita a África con un mensaje de gratitud y reconocimiento a la profunda espiritualidad del continente, al que calificó como un “tesoro inestimable de fe, esperanza y caridad”. Sus palabras fueron pronunciadas al término de la misa celebrada en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, última etapa de su tercer viaje apostólico.
Ante miles de fieles que se congregaron para despedirlo, el Pontífice expresó su agradecimiento a la Iglesia local, destacando la labor del arzobispo, los obispos y sacerdotes, así como del pueblo creyente. “Cristo es la luz de Guinea Ecuatorial y vosotros sois sal de la tierra y luz del mundo”, afirmó, en un mensaje que fue recibido con muestras de afecto y entusiasmo.
El líder de la Iglesia católica también extendió su reconocimiento a las autoridades civiles y a todas las personas que hicieron posible su visita, subrayando la importancia del esfuerzo conjunto para fortalecer los lazos entre la fe y la sociedad.
En su mensaje de despedida, León XIV resaltó el papel de África en el presente y futuro del cristianismo. Señaló que el continente está llamado a contribuir de manera significativa a la santidad y al carácter misionero de la Iglesia, recordando además su relevancia histórica desde los primeros siglos del cristianismo.
Finalmente, el Pontífice encomendó a los pueblos africanos a la protección de la Virgen María, pidiendo bendiciones para las familias, comunidades y naciones del continente. Con ello, cerró una gira marcada por el contacto cercano con los fieles y un llamado a fortalecer la fe como motor de transformación social.

