Redacción/Quintana Roo Ahora
CANCÚN.- El Puente Vehicular Nichupté inició su historia con contrastes: un fin de semana de celebración masiva y un arranque de semana con accesos completamente cerrados.
El sábado, la obra fue inaugurada en un evento multitudinario encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Mara Lezama, junto a autoridades de los tres niveles de gobierno.
Como parte de la apertura, se realizó una carrera recreativa tipo Social Run, donde miles de ciudadanos recorrieron el puente a pie y en bicicleta, en un ambiente festivo que transformó la vialidad en un espacio de convivencia.
El domingo continuó el entusiasmo con una carrera formal de 5 y 10 kilómetros, consolidando la narrativa de apropiación ciudadana de esta obra clave para la movilidad en Cancún.
Sin embargo, este lunes el panorama cambió: el acceso al puente permanece totalmente restringido, con vigilancia que impide el paso tanto a vehículos como a peatones y ciclistas.
La presidenta municipal Ana Paty Peralta informó que en los próximos días se darán a conocer las reglas de operación, incluyendo horarios y condiciones de uso.
Entre las medidas adelantadas, se contempla el cierre diario de 1:30 a 4:30 de la madrugada por mantenimiento, así como un sistema de carriles reversibles según la demanda vehicular.
También se prevé el uso del puente por transporte público y posibles cierres en la ciclovía ante condiciones climáticas adversas.
El arranque del puente deja así un contraste evidente: de la euforia ciudadana a la incertidumbre operativa, marcando el inicio de una infraestructura que aún no entra plenamente en funcionamiento.

